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La industria de Pájaro bobo

El abad de Montserrat: la paja y la viga en el ojo


En nuestra sociedad plural, los miembros de la Iglesia no podemos pretender tener ningún monopolio, tenemos que hacerlo desde el diálogo y la misericordia, y no desde la confrontación. Josep María Soler, abad de Montserrat

Las palabras del abad son gloria bendita o, por mejor decir, Evangelio puro, máxime cuando sabemos que su autor, catalanista militante, forma parte de la máquina política que, después de apoderarse de todas las instancias públicas de Cataluña, incluidas las organizaciones religiosas y pararreligiosas, se ha propuesto eliminar de estas tierras y sus iglesias el español, lengua de más de la mitad de sus habitantes/feligreses. Es sabido que el abad montserratino colabora activa y cordialmente en ese programa y ese proyecto. ¿Optará por negarlo o por justificarlo? Miserable, miserable. ¿Tiene derecho a erigirse en hombre de paz y recomendar una actitud dialogante y misericordiosa alguien que colabora de palabra y obra con quienes niegan la existencia de una comunidad de lengua española en Cataluña, siendo como es mayoritaria, y el derecho de sus miembros a recibir enseñanza pública y servicios religiosos en español? ¿Optará por negarlo o por justificarlo? Miserable, miserable. ¿Tiene derecho a denunciar actitudes monopolísticas alguien que forma parte consciente y deliberadamente de una comunidad opresora y propugna una supraideología totalitaria? ¿Optará por negarlo o por justificarlo? Miserable, miserable. ¿Tiene derecho este moderno escriba a esforzarse por ver la paja en el ojo ajeno y por no ver la viga en el propio? ¿Optará por negarlo o por justificarlo? Miserable, miserable. ¿Y si quien así habla fuera, además de abad, comisario religioso? ¿Optaría por negarlo o por justificarlo? Miserable, miserable.

El idioma español contra los españoles


Cuando la parte es más que el todo

A estas alturas de la conjura no es ningún secreto que el diario La Vanguardia constituye el órgano del separatismo catalán institucionalizado, un separatismo esencialmente burgués y, por lo tanto, más económico que ideológico. Aunque el periódico está escrito básicamente en español por razones de pragmatismo, sus colaboradores habituales y no habituales exhiben, además de cognoms catalanes a modo de credencial y salvoconducto, visiones y planteamientos de la realidad nacional e internacional en los que se percibe con toda claridad, por acción y omisión, el veneno de la perfidia, veneno y perfidia de cuño púnico. La Vanguardia, otrora española, es hoy el órgano oficioso de la Generalidad de Cataluña y de todo el establishment del Rovell de l'ou que dirige la política catalana y reparte el dinero que el Gobierno español entrega al subgobierno autonómico para su distribución y consumo en tareas tan legítimas y constitucionales como promover un ministerio de Asuntos Exteriores propio y exclusivo de Cataluña, financiar colectivos catalanistas clandestinos dedicados al espionaje y el terrorismo social, etcétera, etcétera.
Dos preguntas ingenuas e intempestivas
¿Controla el Gobierno de España al subgobierno de Cataluña o controla el subgobierno de Cataluña al Gobierno de España?
Si Cataluña tiene una lengua propia, ¿por qué los sedicentes nacionalistas catalanes la dejan de lado y escriben en la lengua maldita, la lengua que están decididos a perseguir hasta su erradicación de estas y otras tierras?

Más allá de la voz de la Iglesia


Lo normativo y lo ético

A juicio de Pájaro bobo, la Iglesia, en cuanto institución/organización humana, está sometida a la legalidad vigente, en este caso concreto la Constitución de 1978, y, por lo tanto, tiene derecho/obligación de desarrollar sus actividades y ejercer su ministerio/magisterio dentro de ese marco. Pájaro bobo entiende que en un Estado laico y para un Estado laico las actividades de una Iglesia, de cualquier Iglesia, de todas las Iglesias, son actividades laicas y, más exactamente, sociales. Una procesion, por ejemplo, es una manifestación pública. En la doctrina de la Iglesia católica hay preceptos convencionales de carácter normativo que van dirigidos exclusivamente a sus fieles, pues son específicos o, si se quiere, privativos de ella, pero también hay preceptos, normas y mandamientos de carácter humanamente universal y necesariamente vinculantes, ya que no han sido instaurados por la Iglesia, por ninguna Iglesia, sino adoptados —¡con carácter necesario!— por ella. Regla de oro: una disposición religiosa no debe contradecir sino refrendar la ley natural. Asistir a misa los domingos es una norma convencional y en cierto sentido arbitraria de la Iglesia, mientras que el aborto es ilícito porque la ley natural y la religión natural nos dicen que es un acto contra natura. Y hay razones para pensar/creer que seguirá siendo así aunque las leyes lo aprueben e incluso aunque la Iglesia lo aprobara. Naturalmente, lo dicho sólo es válido para quienes entienden y aceptan que la ley en general y ciertas leyes en particular remiten a un referente ético universal en el tiempo y en el espacio que nos «impone» lo que está bien y lo que está mal, pero no para quienes consideran que las leyes, todas las leyes, son sólo convenciones de carácter práctico y/o instrumental que regulan el comportamiento individual y social de los seres humanos en términos de viabilidad y conveniencia. Visión metafísica y ética frente a visión física y social. En el ámbito de la vida pública, la segunda obliga a todos; la primera, no.
Pájaro bobo, pecador impenitente y feligrés heterodoxo, considera que el ser humano está sometido a un principio ético de carácter universal.
Dos preguntas ingenuas e intempestivas
¿Existe realmente un principio ético universal? Y, si existe, ¿qué prescribe y qué proscribe?

Zapatero y el timo del Nazareno


Todos los timos explotan la codicia humana; el estafado es casi siempre un estafador burlado

A mi modo de ver, Zapatero utiliza el modus operandi de todos los estafadores: cobrar al contado y pagar después a plazos, o sea, con promesas, con humo. En realidad, esa es la esencia de todas las estafas. De todas las estafas y de todos los timos, incluido el timo del Nazareno. En este se abre una cuenta y se va incrementando la deuda con ayuda de pequeños pagos parciales a modo de cebo, hasta que el montante de lo adeudado aconseje el sablazo final: el impago de la deuda acumulada y la desaparición de los artífices y artistas. El hecho de que Zapatero venga utilizando el mismo procedimiento desde que es jefe de Gobierno —apoyo y/o votos ahora contra promesas de beneficios mañana— es una vergüenza para él y para nosotros, españoles codiciosos e ilusos. Yo creo que en el fondo Zapatero se cree más listo que los demás y está convencido de que va a conseguir engañarlos a todos: a sus enemigos, a sus amigos y sus aliados, incluso a sus seguidores. En cualquier caso, a mí, personalmente, su cinismo me anonada.

Carme Xacó la Pájara


Opresión frente a apartheid

Esta desleal ex subalterna de Zapatero, nacida a buen seguro en una familia de origen andaluz y, por lo tanto, de lengua materna y paterna española, está decidida a superar todas las cotas de perfidia y deslealtad fijadas por sus predecesores en cargos y tareas hasta erigirse en pubilla o abanderada de separatismo catalán. Así, pues, solicitamos que le den uno de esos pasaportes que reparte el carallot Carod y de ahora en adelante la llamaremos Carme Xacó la Pájara. La Pájara va predicando por ahí que la opresión, con el nombre de inmersión lingüística, es en estos momentos el remedio contra el apartheid lingüístico. ¿Dónde está la democracia? ¿Dónde están los derechos constitucionales? ¿Dónde está la España plural que ella y los suyos reclaman? Miserable, miserable.
Carme Xacó, avergüénzate de haber nacido.

¿Dónde está España?

Una historia universal sin España; una política europea sin España

Pájaro bobo compra, lee y escruta cada martes el semanario alemán Der Spiegel en busca de noticias sobre España. A decir verdad, no son ni abundantes ni extensas. Cuatro zarandajas en forma de otros tantos lugares comunes. La última noticia se refería a la ley de la Memoria histórica. La penúltima: Zapatero se opone a que Aznar sea nombrado presidente del Consejo Europeo para el período que empieza el uno de enero de 2009. España sigue siendo una zona marginal. La política se cuece en el espacio geográfico que se extiende al otro lado de los Pirineos. «Los líderes europeos —dice hoy La Vanguardia separatista— diseñan un plan anticrisis sin España». Pájaro bobo ha leído historias de Europa en las que el nombre de España aparecía sólo tangencialmente en los siglos XVI y XVII. Nuestro Carlos V era un Habsgsburgo que vivió y combatió en Europa y decidió ir a morir a un rincón de España. El nombre de España no aparecía ni en el descubrimiento ni en la conquista de América. El descubrimiento fue obra de un navegante de origen genovés o veneciano y no hubo conquista. Simplemente, en los siglos XVII y XVIII los ingleses se instalaron en la costa atlántica, concretamente en lo que después se llamaría Nueva Inglaterra, y los franceses en la península de Labrador y en la desembocadura del río Mississippi. Y hoy en el siglo XXI, cuando se pregona que España ha pasado a ser una de las diez primeras potencias económicas del mundo, la política europea se cuece sin la presencia y sin la intervención de España.
Pregunta ingenua e intempestiva: ¿es posible que España sea una de las primeras potencias económicas de Europa y no intervenga para nada en el diseño de la política de nuestro continente?

La lección del delincuente y el error de Zapatero


Refrán español: lo que no deja se deja; lo que deja no se deja


Alguien que comete un delito y es atrapado por la policía puede llegar a una de estas dos conclusiones básicas: aceptar que ese no es el camino y que debe cambiar de sistema de vida o empeñarse en seguir adelante y simplemente decirse a sí mismo que la línea que ha elegido es acertada y que no tiene ninguna necesidad de cambiar, pues el percance se debe simplemente a que ha cometido un error de cálculo y que, por lo tanto, la próxima vez tiene que hacerlo mejor para que no le atrapen. Al examinar la campaña electoral de Zapatero cabe preguntarse si éste va a continuar con sus regalos-promesa o va a dejarlos por considerararlos no sólo poco rentables sino incluso perjudiciales para sus fines. Por lo tanto, ahora nos toca esperar hasta ver si el subsodicho sigue haciendo campaña con sus regalos-promesa o realmente reconoce el error y cambia de táctica. El dicho español es tajante e inexorable: «Lo que no deja se deja; lo que deja no se deja».
Pregunta ingenua e intempestiva: ¿aprenderá Zapatero la lección del refrán? En otras palabras: ¿a qué tipo de delincuentes pertenece este futuro interfecto político?

La inmoralidad de Zapatero y la inmoralidad de Duran i Lleida

Vuestra libertad es nuestra opresión

Duran i Lleida se ha referido a las promesas del jefe del Gobierno español, Rodríguez Zapatero, en plena campaña electoral y, apuntando directamente a la promesa de 400 euros por ciudadano si gana las elecciones, ha dicho que es inmoral. Efectivamente, lo es; al menos a juicio de muchas personas. En cualquier caso habría que tener en cuenta que la moral tiene que ver, por un lado, con la ética y, por otro, con las costumbres o, si se prefiere, con prácticas vinculadas a ellas. De acuerdo con lo que sabemos de Zapatero, él promete y después no cumple lo prometido. Quizás por eso en esta ocasión no ha dicho «prometo..." sino «me comprometo...". En cuanto a Duran i Lleida habría que recordarle que, como él sabe y oculta, en Cataluña hay dos comunidades sociolingüísticas, una de lengua española y otra de lengua catalana. La comunidad de lengua catalana, a pesar de ser minoritaria, no sólo copa la totalidad y casi la totalidad de las instancias públicas de decisión y representación democrática sino que incluso niega la existencia de una comunidad de lengua española, siendo como es mayoritaria.
Pregunta ingenua e intempestiva: ¿tiene derecho un creyente como el señor Duran i LLeida a hablar de inmoralidad?

Gallardón, Rosa Díez y Rivera, tres paralelas convergentes


A Pájaro bobo Esperanza Aguirre le recuerda una de esas gallinas dispuestas a lanzarse sobre cualquier figura extraña que invada su corral y ponerla en fuga a picotazo limpio. La pizpireta señora tiene amargado al pobre y desvalido(?) Gallardón con sus constantes e implacables picotazos. Lo malo del caso es que, a juzgar por los indicios, la subsodicha cuenta con el beneplácito, acaso también con el apoyo explícito, de la jerarquía del partido. De momento parece que el alcalde tendrá que mudarse a otro municipio, pues está visto que aquí manda la subsodicha y la subsodicha no le quiere. De momento, toda vez que también es posible que la carrera política de la presidenta termine el próximo mes de marzo y que justamente entonces empiece la segunda carrera política de Ruiz-Gallardón. Ahora se diría que ni él mismo sabe qué va a hacer pasado mañana.
Rosa Díez es una figura femenina simpática y atractiva. Su programa político tiene las virtudes de la lealtad y la honradez personal. Y también muchas de sus limitaciones. Esencialmente ideológico —defensa del Estado entendido como nación y patria de todos los españoles —, su programa presenta diversas lagunas electorales, agravadas por la falta de medios económicos para lanzarlo. Pero, precisamente por eso, el corazón de Pájaro bobo es para el ideario de Rosa Díez, máxime toda vez que, a pesar de la edad y de su decadencia de cintura para abajo, él sigue pensando que una mujer hermosa es siempre eine Delikatesse.
Rivera es un ciudadano sensato y equilibrado. Él y sus compañeros de cordada han elaborado un organigrama que hace de esta joven formación el partido con el nivel cultural más alto de España y posiblemente de toda Europa. Las comunicaciones entre la dirección y los afiliados se realizan prácticamente en su totalidad por internet. Esa es tal vez su limitación y también su gran ventaja, pues, de una parte, es difícil pensar que llegue a ser un partido de masas y, de otra, está claro que sus actividadades escapan en buena medida a la tiranía de los grandes partidos.
A juicio de Pájaro bobo sería bueno para España y los españoles que esos tres elementos se unieran: Gallardón podría aportar la imagen del centro sociológico, sin veleidades ni derivas impuestas por intereses económicos y electoralistas; Rosa nos regalaría, con el eterno femenino, el tirón de una mujer española sin complejos ni hipotecas, mientras que Rivera y sus conciudadanos podrían aplicar su organización, una organización tan eficiente como difícil de controlar por los grandes depredadores, así como una juventud ilustrada y deliberadamente democrática. Pájaro bobo apuesta por que esos tres elementos, ahora de trayectorias paralelas, se unan pronto en un proyecto común y unitario, sin esperar a que, como dicen los geómetras, se junten en el infinito. Mientras tanto, Pájaro bobo, amigo de la eficacia y el orden, votará al Partido de los Ciudadanos.
Pregunta ingenua e intempestiva: ¿es lícito pensar en un centro esencialmente patriótico formado precisamente por tres fuerzas, una procedente de la izquierda, otra de la derecha y otra del centro ideológico?

La conjura y el jugador de ajedrez


En 1978, año cero de nuestra precaria democracia, Pájaro bobo, ya en sus cuarenta, vivía como a cuatro tiros de piedra de la catalana ciudad de los Condes.
Atrás quedaban los inicios de una búsqueda nacida al calor de inquietudes filosóficas y espirituales siempre vivas que, con el paso de los años y al compás de vivencias propias y experiencias ajenas, le llevaron a una visión providencialista de la historia, a la ética universal (Weltethos) y a la fraternidad cósmica, desde donde, guiado sucesivamente por Teilhard de Chardin, Hans Küng, Vaclav Havel y algún otro pensador-teólogo de la cuerda de Leonardo Boff, fue a parar a la escuela de Orígenes y su apocatástasis o vuelta de todos los seres a Dios.
En lo puramente cismundano, Pájaro bobo combinaba el ideario de un Ganivet más nórdico que granadino con una vibración leal y lealmente joseantoniana gracias a su patriotismo de emigrante, un patriotismo integrador, celosamente ajeno a toda ideología y, según propia confesión, solidario. A su modo de ver y entender, las ideologías, además de ser formas de alienación, llevaban al enfrentamiento de personas y sociedades con las consiguientes limitaciones y mutilaciones para unas y otras. El pobre Pájaro bobo era, pues, un outsider irrecuperable: heterodoxo y utópico en las cosas del otro mundo y de este, incapaz de dar con la fórmula que hiciera realidad su voluntad ecléctica y sincretista. Por todo ello y en especial por su obsesión cósmica, así que en España se inició el proceso democrático, decidió dedicar algún tiempo a observar el panorama nacional, mientras en el aire flotaba la pregunta de todos los momentos de incertidumbre: ¿Y ahora qué?
Recluido en su industria, Pájaro bobo vive y convive con sus libros, de los que, cuando llega la noche, salen miles de inofensivos y agradecidos Poltergeister. Entre ellos abundan los visionarios, los antihéroes y los disidentes, seres orgullosos que vivieron y escribieron para la historia, pero también hay representantes de la razón práctica, gentes que rindieron culto al siglo y a los poderosos del siglo. Ahora, por decisión caprichosa de su carcelero-bibliotecario, unos y otros comparten página y celda con toda una legión de hijos naturales del lumpen urbano y suburbano, criaturas anónimas, otrora desgarradas y mutiladas, por las que su anfitrión siente un cariño especial que se manifiesta sobre todo cuando, como en este preciso momento, le gritan rabiosamente a coro: «¡Nosotros también somos inmortales!»
A menudo, para contemplar y apreciar mejor la situación política de lo que en lo sucesivo se llamará este país, Pájaro bobo echa mano de un tablero de ajedrez, coloca los trebejos en él y simula maniobras de ataque y contraataque. Al fin termina jugando consigo mismo como el personaje de Stefan Zweig, situación que le lleva a recordar que el ser humano es esquizofrénico por naturaleza y le ayuda a elaborar una teoría de este juego que, según unos, es más que un juego y, según otros, es una masturbación del cacumen. Él sostiene que en una partida de ajedrez se visualizan dos razonamientos contrapuestos que son ejecutados y materializados en un espacio y en un tiempo imaginarios por figuras icónicas: el rey, la reina, las torres-fortalezas, los caballos-caballeros, los alfiles-obispos y los peones-campesinos. En general gana el jugador que comete menos errores en términos cualitativos, aunque también hay casos en los que un lapsus, grande o pequeño, en el último instante decide la partida. De todos modos, el resultado es siempre inamovible, tan inamovible como lo que en la vida real pertenece al pasado.
Después de pensar jugando y de jugar pensando durante dos largos años, Pájaro bobo llega a una conclusión acerca de la situación política de su patria. Aun así, más que una idea elaborada por vía racional es una intuición o una revelación que se ha abatido sobre su cabeza como un rayo. Frente a las declaraciones de lealtad a España, a la Corona y a la Constitución formuladas a diario por los políticos, empezando, cómo no, por los más desleales, está la realidad, refrendada insistentemente por la derrota de la nave nacional.
En la mañana del 20 de enero de 1980, Pájaro bobo escribe con dolor de su alma: «Radiografía...»
El mismo día, por la tarde, va a ver a su amigo Píndaro y, entre resuello y resuello, le suelta a bocajarro:
-¡Hay una conjura para destruir España!
-¿Y tú cómo lo sabes?
-Lee y entérate...
Píndaro toma en su mano el cuadernillo, tamaño folio, que le entrega el visitante y deletrea como si rezara:«Radiografía de una conjura. La destrucción de España desde la periferia».
-Ya veo. En cuanto lo lea, te llamo.
-De acuerdo.
-Y cálmate.
Pájaro bobo no se calmó, y no se calmaría en mucho tiempo. Ya entrada la noche, Píndaro le llamó por teléfono y con voz de sigilo le dijo que había leído su texto y, además, lo había dado a leer a alguien de su confianza. Comentario de urgencia: aquello era una bomba; si se difundía su contenido, su autor tendría que abandonar inmediatamente Cataluña. Era mejor que guardara silencio.
Pájaro bobo ni guardó silencio ni abandonó Cataluña. Pero fue condenado a muerte civil por los conjurados.

Ciudadanos españoles contra la Generalidad de Cataluña


En memoria del 2 de mayo de 1808

Pájaro bobo considera que ha llegado la hora de que los ciudadanos españoles de Cataluña lleven ante los tribunales a los responsables de la Generalidad de Cataluña con las siguientes acusaciones:
Infracción grave, persistente, manifiesta y deliberada del espíritu y la letra de la Constitución vigente en España desde 1978.
Organización y dirección de campañas de persecución del idioma español y de miembros individuales y colectivos de la comunidad de lengua española de Cataluña: genocidio socio-cultural.
Malversación de fondos públicos, bien directamente, bien a través de subvenciones fraudulentas, como financiación de la independencia de Cataluña.
Observación
En principio, no deberá haber problemas para recabar pruebas de éstas y otras acusaciones no menos graves, pues desde hace años la Generalidad viene alardeando de sus prácticas anticonstitucionales y antidemocráticas.

Islamic Connection: Barcelona-Ceuta-Melilla


Zapatero, sus promesas y sus alianzas

En el año 2004, una acción terrorista decidió el resultado de las elecciones. Esa acción permitió a Zapatero cumplir su promesa: las tropas españolas abandonaron Irak. Ahora sabemos, de una parte, que los terroristas pakistaníes detenidos en Barcelona planeaban un golpe en fecha inminente y, de otra parte, que, si Zapatero gana las próximas elecciones, iniciará negociaciones con Marruecos para el abandono/entrega de las ciudades de Ceuta y Melilla a nuestro vecino musulmán.
Pregunta ingenua e intempestiva: ¿quién quieren los terroristas, sus aliados y sus beneficiarios que ganen las próximas elecciones generales de Al-Andalus?

¿División u opresión? Ellos deciden

Los separatistas catalanes pueden utilizar un argumento y su contrario a favor suyo

Después de reclamar una enseñanza escolar en la lengua materna para sus hijos, los separatistas catalanes de la Generalidad y sus incontables departamentos dicen ahora que la enseñanza escolar en la lengua materna para los niños de la comunidad hispanohablante de Cataluña no es buena porque dividiría la sociedad catalana y daría lugar a la formación de guetos lingüísticos. Eso significa que, según ellos, antes la división era mejor que la opresión y en cambio ahora la opresión es mejor que la división. Para colmo, esos mismos piden, reclaman y exigen una España plural en nombre de la democracia. Miserables, miserables.
Pregunta ingenua e intempestiva: ¿saben los separatistas catalanes que pertenecer a una cultura con una lengua minoritaria es pertenecer a un gueto lingüístico y que pertenecer a un gueto lingüístico es una forma de marginación cultural, social y profesional?
Observación
Los separatistas catalanes tienen derecho, y muy democrático, a pertenecer a un gueto lingüístico-cultural, pero no a imponerlo.

Derechos de los españoles de Cataluña


La Generalidad de Cataluña chantajea al gobierno de la nación desde una posición ilegítima con métodos ilegítimos

Después de privar de instrucción escolar en español a los miembros de la comunidad de lengua española de Cataluña (más de cuatro millones de ciudadanos de un total de siete), la Generalidad quiere imponer ahora por decreto el aprendizaje del catalán. Conviene tener presente que el último Estatuto de Cataluña fue elaborado, presentado y aprobado única y exclusivamente por los representantes de la comunidad de lengua catalana (menos del cuarenta y ocho por ciento de la población total de la Comunidad), lo que significa que tanto ese Estatuto como toda la actividad del Parlamento de Cataluña son ilegítimos, inmorales, antidemocráticos y anticonstitucionales. Para ser legítimas, morales, democráticas y constitucionales, todas las leyes y todas las disposiciones del Parlamento de Cataluña deben empezar por reconocer la realidad social de esta Autonomía, determinada por la existencia de dos comunidades sociolingüísticas: una comunidad de lengua española, equivalente aproximadamente al cincuenta y dos por ciento de la población total, y una comunidad de lengua catalana, equivalente aproximadamente al cuarenta y ocho por ciento restante de la población. Además, si quieren ser legítimas y justas, las leyes están obligadas a respetar y salvaguardar por igual los derechos de todos y cada uno de los miembros de una y otra comunidad. La composición del Parlamento de Cataluña es fruto de una conjura según la cual en Cataluña la política tienen que hacerla total y exclusivamente los catalanes para los catalanes. Los partidos políticos de Cataluña son el instrumento de esa conjura.
Pregunta ingenua e intempestiva: ¿sabe el Tribunal Constitucional que las prácticas de la Generalidad de Cataluña constituyen un atentado a la soberanía de España como nación y Estado?

Gallardón busca trabajo: la hora de las especulaciones

Cuando los políticos pierden la perspectiva de la realidad

Si uno se decide a interpretar cum grano salis dos de las últimas declaraciones de Gallardón («Me han clavado un puñal» y «Estoy buscando trabajo»), puede llegar fácilmente a la conclusión de que el hombre, a pesar de sentirse seriamente dolido, está buscando partido. Si realmente fuera así y estuviera buscando trabajo/partido, uno podría  empezar a pensar en las posibilidades que se le ofrecen.
Pregunta ingenua e intempestiva: ¿ha puesto ya Gallardón el ojo en algún club/partido político o se va a dedicar a coleccionar/seleccionar ofertas de trabajo con las dos manos?

En opinión de Margarita


La democracia en cuanto orden social empieza y termina con la lengua

En opinión de Margarita, lectora agradecida de los papeles de Pájaro bobo, éste está contribuyendo a mejorar y ampliar los usos democráticos de los hispanohablantes e hispanolegentes en cuanto que en su página rehúye deliberadamente las afirmaciones categóricas y se limita a exponer opiniones, opiniones que, a decir verdad, luego defiende con tanta entrega como lealtad. Al menos, eso cree y eso pretende. Pájaro bobo entiende que ser racionalmente demócrata consiste en respetar la ley, en este caso la Constitución, en primera persona y permitir que los demás hagan y digan lo que les venga en gana, remitiendo todos los comportamiento, el suyo y los ajenos, a esa misma ley. A tal fin él considera imprescindible que se dejen a un lado las afirmaciones categóricas y las descalificaciones y se adopten formas que expresen opiniones y puntos de vistas personales, y que unas y otros estén siempre condicionados y sean sometidos siempre a criterios colectivos y principios objetivos. No parece correcto que alguien diga, por ejemplo: «Señor Rajoy, repita conmigo...». «No venga usted a darnos lecciones». «Eso no toca», «El PP no debe buscar elementos...». «Gallardón tiene que utilizar todas sus probadas dotes de comunicador...». A juicio de Pájaro bobo, esas expresiones y todas las de su estilo están reñidas no sólo con el espíritu de la democracia sino incluso y sobre todo con la racionalidad que debe presidir la convivencia humana. En cualquier caso, él entiende que las opiniones son irrefutables y/o irrebatibles en cuanto que, formuladas como opiniones, no tienen carácter ni dogmático ni impositivo.
Pregunta ingenua e intempestiva: ¿es posible que haya democracia en una sociedad que ignora las formas de expresión democráticas?

Robert Fischer: el estilo como superación del estilo


Hay personas que, elevándose por encima de las limitaciones innatas, se liberan de la huella de su pie

Siempre nos enseñaron que «el estilo es el hombre» cuando acaso deberían habernos enseñado que «el ser humano es el estilo». Alguien cuyo nombre Pájaro bobo no recuerda escribió, no hace mucho tiempo, que «el estilo es la transgresión de la norma», definición que podemos dar, a un mismo tiempo, por parcialmente correcta y parcialmente incorrecta, pues el estilo es en definitiva toda una manera personal (¿única?) de ser y estar en el mundo. Eso es, al menos, lo que Pájaro bobo piensa. De hecho, él también tiene su estilo. Robert Fischer consiguió superar las tendencias innatas e inconscientes que determinaban su modo de jugar y, a partir de ahí, desarrollar otro que no era producto inexorable de su temperamento sino fruto sazonado y razonado de sus conocimientos, conocimientos que le decían cómo debía jugar y, más concretamente, que debía tratar cada posición en función de las condiciones objetivas, no en función de una manera apriorística y en buena medida incontrolable de percibir el juego y sus diferentes situaciones. Así, el atormentado judío estadounidense consiguió hacer suyo un estilo que, por suprapersonal, era impersonal y prácticamente inimitable. Varios jugadores de ajedrez, como, por ejemplo, el cubano Raúl Capalablanca, posiblemente el hombre con la visión más profunda y diáfana del llamado juego-ciencia en términos dinámicos, han llegado a esos niveles de excelencia y, en cambio, otros predicaban y practicaban un juego esencialmente agresivo. Es sabido que Alekhine, un bebedor nada santo, estaba dominado por una agresividad del tipo instinto asesino, mientras que el erudito judío Emmanuel Lasker afirmaba que en cada momento hay que hacer no la mejor jugada sino la más molesta para el contrincante. El caso de Robert Fischer es tanto más interesante en términos psicológicos cuanto que no tuvo una formación intelectual equilibrada y completa y, como es sabido, padeció graves trastornos psíquicos durante gran parte de su vida.
Pregunta ingenua e intempestiva: ¿tenía razón el que definió el ajedrez como una masturbación del cerebro?

Ciudadanos de Cataluña

Lecciones de historia para supervivientes

Pájaro bobo quiere creer que el Aznar de los Aznares, desconocedor vitalicio del tarannà de un Pujol ben Gurión e ignorante supino de la realidad catalana, dio su visto bueno al Institut Catalunya Futur (ICF) como filial de la FAES, Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales, después de ser catecumenizado y aleccionado por comisarios del establishment conocido internacionalmente con el nombre de Rovell de l'ou. En este caso, cuando dice comisarios, Pájaro bobo piensa concretamente en quintacolumnistas de ABC como Valentí Puig, en animadoras de happenings para feligreses y gent gran como Montserrat Nebrera y Maite Nolla, en hombres de daga en la cintura como Francesc Vendrell y naturalmente en Josep Piqué, padre político de todos ellos y otros muchos, por su condición de director del Departamento de Sabotajes, Conjuras e Intrigas a Distancia de la Generalidad. Como brazo ortopédico de Convergencia, el ICF despliega su actividad en el sector español de Cataluña y, muy concretamente, en los feudos del PP y el Partido de los Ciudadanos. Su misión consiste en controlar las actividades de una y otra formación para, acto seguido, catalanizarlas de acuerdo con el modelo puesto en práctica por los maragallianos del PSC y así hacer que ciudadanos y populares, debidamente aconductats, terminen en la panxa del bou, aunque, a decir verdad, en este caso el buey es una vaca y se llama Convergencia.
Provistos de salvoconductos de la Generalidad, ellos y ellas se mueven con total libertad, sin respetar ni predios ni fronteras ideológicas. La codiciosa y locuaz Nebrera recorre ahora el país de las cuatro barras, desde las Terres de Ponent hasta la Barceloneta y el mar de la Sargantana, pronunciando discursos y conferencias donde le pagan y no la han llamado, mientras que la noia Nolla estuvo intrigando y sembrando cizaña en los minifundios del Partido de los Ciudadanos hasta que, descubierta en plena faena/intriga, tuvo que escapar como raposa (léase zorra) por un tejado. Mientras tanto un tal Francesc Vendrell se dedica a amargar la vida al pobre Daniel Sirera agitando constantemente las ramas del cerezo (cirerer) para que las picotas, cultivadas en su día por Piqué, caigan de una vez y él pueda llevarlas a Convergencia y, a continuación, presentar la factura a la Generalidad, que según se dice paga generosamente sus servicios a los comisarios lingüísticos y políticos.
Pájaro bobo considera que, mientras el futuro de los populares en Cataluña es muy incierto, los ciudadanos del Partido de los Ciudadanos tienen buenas posibilidades de resistir la presión/opresión y los sucesivos embates del catalanismo institucionalizado y más radical, pues tanto dirigentes como afiliados de base poseen una conciencia clara y unívoca de lo que son y de lo que quieren seguir siendo. En cualquier caso, si superan la prueba serán un ejemplo de que un partido político formado por personas conscientes e ilustradas puede hacer frente a una situación dictatorial de cuño israelí y sobrevivir con una dignidad que precisamente los judíos casi nunca exhibieron en tiempos del nacionalsocialismo.
Pregunta ingenua e intempestiva: ¿tiene oído musical Aznar?

El caso Gallardón y el resultado de las elecciones

En política, como en ajedrez, suele perder el que comete el último error

Intrigas aparte, es evidente que el caso Gallardón ha perjudicado al PP; incluso que le ha perjudicado gravemente y ha reducido en buena medida sus posibilidades de ganar las elecciones. Como afortundamente aún tienen algo así como cuarenta días por delante, Pájaro bobo considera que Rajoy y los suyos deberían darse prisa en cubrir la herida e impedir por todos los medios que ésta se cronifique y/o se necrose. Un Gallardón despechado con los populares y cortejado por los antipopulares puede constituirse en un elemento de desestabilización determinante. Por ese motivo y para impedir que ocurra tal cosa, alguien piensa que la dirección del PP debería adoptar, entre otras, estas dos medidas de carácter urgente y obligado cumplimiento.
Primera. Firmar un pacto de honor (Gentlemen's agreement) con Gallardón para asegurarse su lealtad y blindarlo ante posibles y previsibles intrigas y maniobras de captación/manipulación por parte de los antagonistas políticos del PP, desde José Blanco hasta Duran i Lleida, pasando por personajes de tan probada perfidia como Josep Piqué.
Segunda. Anunciar la adopción de una medida de carácter económico y alcance nacional, socialmente positiva, ni especulativa ni discriminatoria.
¿Dónde está esa medida? Habrá que buscarla. Si la encuentra, Manuel Pizarro tendrá muchas posibilidades de erigirse en príncipe de las finanzas de la próxima legislatura.

De la Constitución y la gramática

En la lengua cada posesivo tiene su poseedor

El Artículo 16.2 de nuestra depauperada Constitución dice: «Nadie podrá ser obligado a declarar sobre su ideología, religión o creencias».
En opinión de Pájaro bobo, la redacción de dicho Artículo es incorrecta. Podría/debería decir: «Ningún ciudadano (español) está obligado legalmente a declarar su ideología, su religión y/o sus creencias».
Observaciones
1) Una cosa es «ser obligado a hacer algo» y otra cosa es «estar obligado a hacer algo».
2) «Declarar sobre» equivale a «hacer declaraciones sobre». En opinión de Pájaro bobo, la primera construcción es gramaticalmente incorrecta y conceptualmente insostenible.
3) Cada posesivo corresponde a un sustantivo; no hay un posesivo para todos los sustantivos, tanto menos cuanto que, en el caso estudiado, dos sustantivos están en singular y uno está en plural. (Ejemplo análogo: «los hombres, las mujeres y los niños»; no «los hombres, mujeres y niños»).
4) Una persona puede tener ideología, religión y creencias. Otra persona puede tener ideología, religión o creencias. Etcétera.
Resumiendo: los redactores de nuestra Constitución estaban obligados a conocer la gramática, pero no fueron obligados a conocerla.