El Estado tiene que recuperar las competencias equivocadamente transferidas. Manuel Jiménz de Parga
A los ojos de Pájaro bobo, el Estado español ha perdido la soberanía sobre los territorios y las instituciones de Vascongadas y Cataluña. Que el Gobierno de la nación se vea obligado a «negociar» la paz con una banda formada por criminales con causas pendientes es, a su juicio, una prueba concluyente de que Vascongadas no es territorio de soberanía española. Él entiende que negociar con asesinos encausados y/o en situación de busca y captura es un delito, no a pesar de que se tenga la autorización del Parlamento sino máxime si se tiene la autorización del Parlamento, pues esa autorización es indebida en un Estado de derecho, que, por definición, debe defender sus instituciones y su Constitución con los medios legítimos y legales de que dispone. Negociar con criminales no es ni legítimo ni legal porque, entre otras muchísimas razones, ni es ni debe ser necesario. En definitiva, Pájaro bobo considera que negociar con criminales que tienen causas pendientes por delitos de sangre deslegitima al Ejecutivo y a la instancia que lo avala. La jurisdicción sobre personas y colectivos que actúan fuera de la ley corresponde a la Judicatura, que en este caso debería haber intervenido para invalidar las negociaciones y depurar responsabilidades. ¿O no? Vascongadas es, pues, uno de nuestros territorios comanches. Otro es Cataluña. Aquí, desde hace años, los niños y jóvenes españoles no pueden estudiar en su lengua materna. Y si la ministra de Educación Mercedes Cabrera lo quiere negar con conocimiento y fundamento que consulte a algunas de las entidades y colectivos de la comunidad de lengua castellana de Cataluña, pues, aunque se oculte pérfidamente, en Cataluña hay una comunidad de lengua española o castellana y esa comunidad es mayoritaria. Entonces verá que hay una diferencia abismal entre la ley escrita, incluido su conocimiento, y la ley practicada. Uno tiene el convencimiento de que la tal Cabrera ni conoce la realidad de Cataluña ni sabe con quién se está jugando los cuartos. En cualquier caso, le convendría tener presente en todo momento que está en territorio comanche. Pregunta ingenua e intempestiva: ¿cuánto tiempo puede aguantar España esta guerra de desgaste sin que se quiebre total y definitivamente la soberanía nacional por vía de los hechos consumados?
A estas alturas de la conjura no es ningún secreto que el diario La Vanguardiaconstituye el órgano del separatismo catalán institucionalizado, un separatismo esencialmente burgués y, por lo tanto, más económico que ideológico. Aunque el periódico está escrito básicamente en español por razones de pragmatismo, sus colaboradores habituales y no habituales exhiben, además de cognoms catalanes a modo de credencial y salvoconducto, visiones y planteamientos de la realidad nacional e internacional en los que se percibe con toda claridad, por acción y omisión, el veneno de la perfidia, veneno y perfidia de cuño púnico. La Vanguardia, otrora española, es hoy el órgano oficioso de la Generalidad de Cataluña y de todo el establishment del Rovell de l'ou que dirige la política catalana y reparte el dinero que el Gobierno español entrega al subgobierno autonómico para su distribución y consumo en tareas tan legítimas y constitucionales como promover un ministerio de Asuntos Exteriores propio y exclusivo de Cataluña, financiar colectivos catalanistas clandestinos dedicados al espionaje y el terrorismo social, etcétera, etcétera. Dos preguntas ingenuas e intempestivas ¿Controla el Gobierno de España al subgobierno de Cataluña o controla el subgobierno de Cataluña al Gobierno de España? Si Cataluña tiene una lengua propia, ¿por qué los sedicentes nacionalistas catalanes la dejan de lado y escriben en la lengua maldita, la lengua que están decididos a perseguir hasta su erradicación de estas y otras tierras?
Todos los timos explotan la codicia humana; el estafado es casi siempre un estafador burlado
A mi modo de ver, Zapatero utiliza el modus operandi de todos los estafadores: cobrar al contado y pagar después a plazos, o sea, con promesas, con humo. En realidad, esa es la esencia de todas las estafas. De todas las estafas y de todos los timos, incluido el timo del Nazareno. En este se abre una cuenta y se va incrementando la deuda con ayuda de pequeños pagos parciales a modo de cebo, hasta que el montante de lo adeudado aconseje el sablazo final: el impago de la deuda acumulada y la desaparición de los artífices y artistas. El hecho de que Zapatero venga utilizando el mismo procedimiento desde que es jefe de Gobierno —apoyo y/o votos ahora contra promesas de beneficios mañana— es una vergüenza para él y para nosotros, españoles codiciosos e ilusos. Yo creo que en el fondo Zapatero se cree más listo que los demás y está convencido de que va a conseguir engañarlos a todos: a sus enemigos, a sus amigos y sus aliados, incluso a sus seguidores. En cualquier caso, a mí, personalmente, su cinismo me anonada.
Esta desleal ex subalterna de Zapatero, nacida a buen seguro en una familia de origen andaluz y, por lo tanto, de lengua materna y paterna española, está decidida a superar todas las cotas de perfidia y deslealtad fijadas por sus predecesores en cargos y tareas hasta erigirse en pubilla oabanderada de separatismo catalán. Así, pues, solicitamos que le den uno de esos pasaportes que reparte el carallot Carod y de ahora en adelante la llamaremos Carme Xacó la Pájara. La Pájara va predicando por ahí que la opresión, con el nombre de inmersión lingüística, es en estos momentos el remedio contra el apartheid lingüístico. ¿Dónde está la democracia? ¿Dónde están los derechos constitucionales? ¿Dónde está la España plural que ella y los suyos reclaman? Miserable, miserable. Carme Xacó, avergüénzate de haber nacido.
Una historia universal sin España; una política europea sin España
Pájaro bobo compra, lee y escruta cada martes el semanario alemán Der Spiegel en busca de noticias sobre España. A decir verdad, no son ni abundantes ni extensas. Cuatro zarandajas en forma de otros tantos lugares comunes. La última noticia se refería a la ley de la Memoria histórica. La penúltima: Zapatero se opone a que Aznar sea nombrado presidente del Consejo Europeo para el período que empieza el uno de enero de 2009. España sigue siendo una zona marginal. La política se cuece en el espacio geográfico que se extiende al otro lado de los Pirineos. «Los líderes europeos —dice hoy La Vanguardia separatista— diseñan un plan anticrisis sin España». Pájaro bobo ha leído historias de Europa en las que el nombre de España aparecía sólo tangencialmente en los siglos XVI y XVII. Nuestro Carlos V era un Habsgsburgo que vivió y combatió en Europa y decidió ir a morir a un rincón de España. El nombre de España no aparecía ni en el descubrimiento ni en la conquista de América. El descubrimiento fue obra de un navegante de origen genovés o veneciano y no hubo conquista. Simplemente, en los siglos XVII y XVIII los ingleses se instalaron en la costa atlántica, concretamente en lo que después se llamaría Nueva Inglaterra, y los franceses en la península de Labrador y en la desembocadura del río Mississippi. Y hoy en el siglo XXI, cuando se pregona que España ha pasado a ser una de las diez primeras potencias económicas del mundo, la política europea se cuece sin la presencia y sin la intervención de España. Pregunta ingenua e intempestiva: ¿es posible que España sea una de las primeras potencias económicas de Europa y no intervenga para nada en el diseño de la política de nuestro continente?
Duran i Lleida se ha referido a las promesas del jefe del Gobierno español, Rodríguez Zapatero, en plena campaña electoral y, apuntando directamente a la promesa de 400 euros por ciudadano si gana las elecciones, ha dicho que es inmoral. Efectivamente, lo es; al menos a juicio de muchas personas. En cualquier caso habría que tener en cuenta que la moral tiene que ver, por un lado, con la ética y, por otro, con las costumbres o, si se prefiere, con prácticas vinculadas a ellas. De acuerdo con lo que sabemos de Zapatero, él promete y después no cumple lo prometido. Quizás por eso en esta ocasión no ha dicho «prometo..." sino «me comprometo...". En cuanto a Duran i Lleida habría que recordarle que, como él sabe y oculta, en Cataluña hay dos comunidades sociolingüísticas, una de lengua española y otra de lengua catalana. La comunidad de lengua catalana, a pesar de ser minoritaria, no sólo copa la totalidad y casi la totalidad de las instancias públicas de decisión y representación democrática sino que incluso niega la existencia de una comunidad de lengua española, siendo como es mayoritaria. Pregunta ingenua e intempestiva: ¿tiene derecho un creyente como el señor Duran i LLeida a hablar de inmoralidad?
A Pájaro bobo Esperanza Aguirre le recuerda una de esas gallinas dispuestas a lanzarse sobre cualquier figura extraña que invada su corral y ponerla en fuga a picotazo limpio. La pizpireta señora tiene amargado al pobre y desvalido(?) Gallardón con sus constantes e implacables picotazos. Lo malo del caso es que, a juzgar por los indicios, la subsodicha cuenta con el beneplácito, acaso también con el apoyo explícito, de la jerarquía del partido. De momento parece que el alcalde tendrá que mudarse a otro municipio, pues está visto que aquí manda la subsodicha y la subsodicha no le quiere. De momento, toda vez que también es posible que la carrera política de la presidenta termine el próximo mes de marzo y que justamente entonces empiece la segunda carrera política de Ruiz-Gallardón. Ahora se diría que ni él mismo sabe qué va a hacer pasado mañana. Rosa Díez es una figura femenina simpática y atractiva. Su programa político tiene las virtudes de la lealtad y la honradez personal. Y también muchas de sus limitaciones. Esencialmente ideológico —defensa del Estado entendido como nación y patria de todos los españoles —, su programa presenta diversas lagunas electorales, agravadas por la falta de medios económicos para lanzarlo. Pero, precisamente por eso, el corazón de Pájaro bobo es para el ideario de Rosa Díez, máxime toda vez que, a pesar de la edad y de su decadencia de cintura para abajo, él sigue pensando que una mujer hermosa es siempre eine Delikatesse. Rivera es un ciudadano sensato y equilibrado. Él y sus compañeros de cordada han elaborado un organigrama que hace de esta joven formación el partido con el nivel cultural más alto de España y posiblemente de toda Europa. Las comunicaciones entre la dirección y los afiliados se realizan prácticamente en su totalidad por internet. Esa es tal vez su limitación y también su gran ventaja, pues, de una parte, es difícil pensar que llegue a ser un partido de masas y, de otra, está claro que sus actividadades escapan en buena medida a la tiranía de los grandes partidos. A juicio de Pájaro bobo sería bueno para España y los españoles que esos tres elementos se unieran: Gallardón podría aportar la imagen del centro sociológico, sin veleidades ni derivas impuestas por intereses económicos y electoralistas; Rosa nos regalaría, con el eterno femenino, el tirón de una mujer española sin complejos ni hipotecas, mientras que Rivera y sus conciudadanos podrían aplicar su organización, una organización tan eficiente como difícil de controlar por los grandes depredadores, así como una juventud ilustrada y deliberadamente democrática. Pájaro bobo apuesta por que esos tres elementos, ahora de trayectorias paralelas, se unan pronto en un proyecto común y unitario, sin esperar a que, como dicen los geómetras, se junten en el infinito. Mientras tanto, Pájaro bobo, amigo de la eficacia y el orden, votará al Partido de los Ciudadanos. Pregunta ingenua e intempestiva: ¿es lícito pensar en un centro esencialmente patriótico formado precisamente por tres fuerzas, una procedente de la izquierda, otra de la derecha y otra del centro ideológico?
En el año 2004, una acción terrorista decidió el resultado de las elecciones. Esa acción permitió a Zapatero cumplir su promesa: las tropas españolas abandonaron Irak. Ahora sabemos, de una parte, que los terroristas pakistaníes detenidos en Barcelona planeaban un golpe en fecha inminente y, de otra parte, que, si Zapatero gana las próximas elecciones, iniciará negociaciones con Marruecos para el abandono/entrega de las ciudades de Ceuta y Melilla a nuestro vecino musulmán. Pregunta ingenua e intempestiva: ¿quién quieren los terroristas, sus aliados y sus beneficiarios que ganen las próximas elecciones generales de Al-Andalus?
Los separatistas catalanes pueden utilizar un argumento y su contrario a favor suyo
Después de reclamar una enseñanza escolar en la lengua materna para sus hijos, los separatistas catalanes de la Generalidad y sus incontables departamentos dicen ahora que la enseñanza escolar en la lengua materna para los niños de la comunidad hispanohablante de Cataluña no es buena porque dividiría la sociedad catalana y daría lugar a la formación de guetos lingüísticos. Eso significa que, según ellos, antes la división era mejor que la opresión y en cambio ahora la opresión es mejor que la división. Para colmo, esos mismos piden, reclaman y exigen una España plural en nombre de la democracia. Miserables, miserables. Pregunta ingenua e intempestiva: ¿saben los separatistas catalanes que pertenecer a una cultura con una lengua minoritaria es pertenecer a un gueto lingüístico y que pertenecer a un gueto lingüístico es una forma de marginación cultural, social y profesional? Observación Los separatistas catalanes tienen derecho, y muy democrático, a pertenecer a un gueto lingüístico-cultural, pero no a imponerlo.
La Generalidad de Cataluña chantajea al gobierno de la nación desde una posición ilegítima con métodos ilegítimos
Después de privar de instrucción escolar en español a los miembros de la comunidad de lengua española de Cataluña (más de cuatro millones de ciudadanos de un total de siete), la Generalidad quiere imponer ahora por decreto el aprendizaje del catalán. Conviene tener presente que el último Estatuto de Cataluña fue elaborado, presentado y aprobado única y exclusivamente por los representantes de la comunidad de lengua catalana (menos del cuarenta y ocho por ciento de la población total de la Comunidad), lo que significa que tanto ese Estatuto como toda la actividad del Parlamento de Cataluña son ilegítimos, inmorales, antidemocráticos y anticonstitucionales. Para ser legítimas, morales, democráticas y constitucionales, todas las leyes y todas las disposiciones del Parlamento de Cataluña deben empezar por reconocer la realidad social de esta Autonomía, determinada por la existencia de dos comunidades sociolingüísticas: una comunidad de lengua española, equivalente aproximadamente al cincuenta y dos por ciento de la población total, y una comunidad de lengua catalana, equivalente aproximadamente al cuarenta y ocho por ciento restante de la población. Además, si quieren ser legítimas y justas, las leyes están obligadas a respetar y salvaguardar por igual los derechos de todos y cada uno de los miembros de una y otra comunidad. La composición del Parlamento de Cataluña es fruto de una conjura según la cual en Cataluña la política tienen que hacerla total y exclusivamente los catalanes para los catalanes. Los partidos políticos de Cataluña son el instrumento de esa conjura. Pregunta ingenua e intempestiva: ¿sabe el Tribunal Constitucional que las prácticas de la Generalidad de Cataluña constituyen un atentado a la soberanía de España como nación y Estado?
Cuando los políticos pierden la perspectiva de la realidad
Si uno se decide a interpretar cum grano salis dos de las últimas declaraciones de Gallardón («Me han clavado un puñal» y «Estoy buscando trabajo»), puede llegar fácilmente a la conclusión de que el hombre, a pesar de sentirse seriamente dolido, está buscando partido. Si realmente fuera así y estuviera buscando trabajo/partido, uno podría empezar a pensar en las posibilidades que se le ofrecen. Pregunta ingenua e intempestiva: ¿ha puesto ya Gallardón el ojo en algún club/partido político o se va a dedicar a coleccionar/seleccionar ofertas de trabajo con las dos manos?
Pájaro bobo quiere creer que el Aznar de los Aznares, desconocedor vitalicio del tarannà de un Pujol ben Gurión e ignorante supino de la realidad catalana, dio su visto bueno al Institut Catalunya Futur (ICF) como filial de la FAES, Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales, después de ser catecumenizado y aleccionado por comisarios del establishment conocido internacionalmente con el nombrede Rovell de l'ou. En este caso, cuando dice comisarios, Pájaro bobo piensa concretamente en quintacolumnistas de ABC como Valentí Puig, en animadoras de happenings para feligreses y gent gran como Montserrat Nebrera y Maite Nolla, en hombres de daga en la cintura como Francesc Vendrell y naturalmente en Josep Piqué, padre político de todos ellos y otros muchos, por su condición de director del Departamento de Sabotajes, Conjuras e Intrigas a Distancia de la Generalidad. Como brazo ortopédico de Convergencia, el ICF despliega su actividad en el sector español de Cataluña y, muy concretamente, en los feudos del PP y el Partido de los Ciudadanos. Su misión consiste en controlar las actividades de una y otra formación para, acto seguido, catalanizarlas de acuerdo con el modelo puesto en práctica por los maragallianos del PSC y así hacer que ciudadanos y populares, debidamente aconductats, terminen en la panxa del bou, aunque, a decir verdad, en este caso el buey es una vaca y se llama Convergencia. Provistos de salvoconductos de la Generalidad, ellos y ellas se mueven con total libertad, sin respetar ni predios ni fronteras ideológicas. La codiciosa y locuaz Nebrera recorre ahora el país de las cuatro barras, desde las Terres de Ponent hasta la Barceloneta y el mar de la Sargantana, pronunciando discursos y conferencias donde le pagan y no la han llamado, mientras que la noia Nolla estuvo intrigando y sembrando cizaña en los minifundios del Partido de los Ciudadanos hasta que, descubierta en plena faena/intriga, tuvo que escapar como raposa (léase zorra) por un tejado. Mientras tanto un tal Francesc Vendrell se dedica a amargar la vida al pobre Daniel Sirera agitando constantemente las ramas del cerezo (cirerer) para que las picotas, cultivadas en su día por Piqué, caigan de una vez y él pueda llevarlas a Convergencia y, a continuación, presentar la factura a la Generalidad, que según se dice paga generosamente sus servicios a los comisarios lingüísticos y políticos. Pájaro bobo considera que, mientras el futuro de los populares en Cataluña es muy incierto, los ciudadanos del Partido de los Ciudadanos tienen buenas posibilidades de resistir la presión/opresión y los sucesivos embates del catalanismo institucionalizado y más radical, pues tanto dirigentes como afiliados de base poseen una conciencia clara y unívoca de lo que son y de lo que quieren seguir siendo. En cualquier caso, si superan la prueba serán un ejemplo de que un partido político formado por personas conscientes e ilustradas puede hacer frente a una situación dictatorial de cuño israelí y sobrevivir con una dignidad que precisamente los judíos casi nunca exhibieron en tiempos del nacionalsocialismo. Pregunta ingenua e intempestiva: ¿tiene oído musical Aznar?
En política, como en ajedrez, suele perder el que comete el último error
Intrigas aparte, es evidente que el caso Gallardón ha perjudicado al PP; incluso que le ha perjudicado gravemente y ha reducido en buena medida sus posibilidades de ganar las elecciones. Como afortundamente aún tienen algo así como cuarenta días por delante, Pájaro bobo considera que Rajoy y los suyos deberían darse prisa en cubrir la herida e impedir por todos los medios que ésta se cronifique y/o se necrose. Un Gallardón despechado con los populares y cortejado por los antipopulares puede constituirse en un elemento de desestabilización determinante. Por ese motivo y para impedir que ocurra tal cosa, alguien piensa que la dirección del PP debería adoptar, entre otras, estas dos medidas de carácter urgente y obligado cumplimiento. Primera. Firmar un pacto de honor (Gentlemen's agreement) con Gallardón para asegurarse su lealtad y blindarlo ante posibles y previsibles intrigas y maniobras de captación/manipulación por parte de los antagonistas políticos del PP, desde José Blanco hasta Duran i Lleida, pasando por personajes de tan probada perfidia como Josep Piqué. Segunda. Anunciar la adopción de una medida de carácter económico y alcance nacional, socialmente positiva, ni especulativa ni discriminatoria. ¿Dónde está esa medida? Habrá que buscarla. Si la encuentra, Manuel Pizarro tendrá muchas posibilidades de erigirse en príncipe de las finanzas de la próxima legislatura.
De un hombre para un partido (Pizarro) a un partido para un hombre (Gallardón)
A juicio de Pájaro bobo, el anuncio a bombo y platillo del último gran fichaje del PP por boca de Rajoy constituye un error táctico, probablemente grave, pues refuerza de manera visible la imagen negativa del PP a los ojos de ese español medio que, falto de conocimientos específicos y motivaciones razonadas, tiende a leer y entender únicamente la letra gorda de la política y los números grandes, garabateados como palotes, de la contabilidad pública. Llegado el momento, Manuel Pizarro puede ser un excelente ministro de Economía, pero, mientras tanto, sin duda sería saludable entender y aceptar que en una campaña electoral priman en gran medida condiciones/cualidades y valores/acciones que tienen que ver más con la presencia y el escaparate que con la calidad de lo que se quiere vender. Así lo ha percibido esa izquierda que, como no podía ser por menos, se ha apresurado a presentar a Manuel Pizarro como voraz tiburón de las finanzas y, muy concretamente, de la economía especulativa. Error tanto más grave, según Pájaro bobo, cuanto que va acompañado de la postergación/inmolación de Ruiz Gallardón. De hecho, con Pizarro como caballo ganador, Aznar y su equipo de asesores (un think tank formado por varios think tanks) han terminado de un plumazo con las rencillas entre la celosa/quisquillosa Aguirre y el incómodo Gallardón, siempre prometedor y siempre temido por sus aspiraciones/ambiciones. El joven alcalde de los Madriles ha optado por la retirada. De momento. Ha tardado en comprender pero finalmente ha comprendido que en esa casa que él creía su casa no le quieren. Pájaro bobo se inclina a pensar que, cuando se le pase el soponcio y reordene el cuantioso ajuar de su imaginario, buscará nuevo acomodo y que, tarde o temprano, lo encontrará en una parcela con casa adosada a la de Rosa Díez. La brava vasca viene de la izquierda y ahora recorre los campos de España, el gran amor de su vida política, con un mensaje-proyecto tan centrado que no tiene centro, porque para ella toda España es centro, sin periferia ni periféricos. Gallardón viene de la derecha y hasta ahora ha estado buscando un centro que siempre se le ha negado. Cabe pensar que el hombre se equivocó de parcela, no de idea. Como perspicaz y ya avezado zahorí de la política acaso debería entender que el centro debe buscarse no en la derecha sino en el centro. Y es posible que, efectivamente, su futuro político tenga por escenario una parcela con una casa adosada a la de Rosa Díez, la mujer que se ha elevado airosamente por encima de las ideologías para hablar a todos los españoles en campo abierto. A Pájaro bobo le dice el corazón (wishfullthinking!) que Rosa Díez y Gallardón terminarán encontrándose y cohabitando —tal vez con tabique de pladur de por medio— en el centro político, que, de acuerdo con sus previsiones, está llamado a ser el eje central de la política española. Pregunta ingenua e intempestiva: ¿podemos imaginar los españoles un eje central que ponga fin a todas las derrotas centrífugas de pseudofederalistas y periféricos?
Zapatero y sus asesores debían de saber, y a buen seguro sabían, que, al atacar a la Iglesia jerárquica precisamente en tiempo de elecciones, iban a provocar una respuesta inmediata, enérgica y multitudinaria de apoyo/rechazo por parte de esa misma Iglesia y su sector social más adicto. Y así ha sido. No obstante, podemos imaginar que con tan audaz y arriesgada apuesta este genio de la táctica y la estrategia pretendía abrir brecha y, con un poco de suerte, provocar un cisma en el bando enemigo: Iglesia y sociedad civil conservadoras frente a Iglesia y sociedad civil progresistas. Asimismo, cabe pensar que, de acuerdo con sus cábalas, esto facilitaría la movilización general de la izquierda más laica y agnóstica, siempre dispuesta a actuar por reacción y siempre superior en número a la grey cristiana. De manera análoga, Zapatero y sus asesores debían de saber, y a buen seguro sabían, que confesar públicamente, en tiempo de elecciones, que había mentido en un asunto de Estado iba a dañar gravemente su imagen como ciudadano y como político, lo que a su vez reduciría sus posibilidades de ganar las elecciones. Dos preguntas ingenuas e intempestivas ¿Quiso provocar deliberadamente el agnóstico Zapatero una radicalización de las posiciones de los dos partidos mayoritarios para forzar la movilización general de la izquierda y así hacerse con la victoria? ¿Ha confesado el falaz y mendaz Zapatero bajo presión-chantaje del tipo: o cantas tú ahora o cantamos nosotros cuando y donde más te duela?
Cuando el resultado es fruto de un accidente causal, no casual
En las elecciones generales de 2004, el PSOE de Zapatero, o el Zapatero del PSOE, no sólo se salvó de la quema sino que se benefició de ella. Los atentados del 11 de marzo, tres días antes de los comicios, le sirvieron en bandeja, bandeja ensangrentada, las cabezas de los perdedores. En opinión de Pájaro bobo fue un golpe de Estado que debería haber invalidado las elecciones o, más exactamente, haber determinado su aplazamiento, pues es legítimo, y más que legítimo, pensar que los terroristas actuaron con clara y manifiesta intención de alterar el resultado normal de las elecciones. Y lo consiguieron. Zapatero se endosó el botín del atentado y la victoria en unas elecciones muy poco democráticas, entendiendo aquí por democrática esa situación en la que los ciudadanos pueden elegir libremente, con ecuanimidad y en condiciones de igualdad, a sus representantes. No fue el caso. Zapatero ganó por accidente. Por lo que sabemos de él y más concretamente por lo que llevamos visto y oído en los últimos días, en esta ocasión su campaña se ha basado en promesas de contenido económico y retórica demagógica. Ahí no tiene rival, y a los ojos de Pájaro bobo Rajoy no debería entrar en el juego y tratar de emularle, pues en cinismo no le llega ni a la suela de los zapatos. Más lógico parece que cada uno luche con sus armas. A estas alturas, todos los que han negociado/pactado/dialogado con el leonino leonés saben para qué sirven sus promesas. Esa, su deslealtad con todos y con todo, debería ser la causa de su derrota electoral y su paso a la historia de España como uno de los personajes más nefastos de los últimos tiempos. Pregunta ingenua e intempestiva: ¿no es lícito que pierda por accidente alguien que ganó por accidente?
Hay que seguir buscando letra para el himno nacional
A juicio de Pájaro bobo, ese juicio en el que la racionalidad y el cálculo se mezclan, siempre en proporciones desiguales, con la irracionalidad y el sentimiento, la gran familia del PP debe ganar con cierta holgura las elecciones de marzo. Porque está unida y porque sigue una línea constructiva, pero sobre todo porque, hoy por hoy, es la única garantía, junto con la Monarquía, de la unidad de España y su persistencia como nación, frente al caótico y desleal Zapatero, siempre aferrado a su plan pseudofederalista y siempre empeñado en tramar pactos secretos e inconfesables con los separatistas para alcanzar su objetivo, después de engañar a españoles y no españoles. Ahora, el PP tiene perfectamente cubierto su flanco izquierdo con dos partidos de inequívoca voluntad española que le van a exigir no el pago de un precio político por cada acuerdo-transacción sino fidelidad permanente a España y su Constitución. Con Rosa Díez y Albert Rivera va a tener esa fidelidad. Pájaro bobo quiere creer que ha llegado el momento de terminar con los fraudes. En las elecciones, los españoles tienen la palabra para decidir y, de paso, para poner letra al himno nacional, una letra que los haga vibrar «con una sola voz y un solo corazón» y ponga en fuga a los demonios de la deslealtad y la traición. Pregunta ingenua e intempestiva: ¿es posible que un personaje como Zapatero marque para siempre el curso de la historia de España?
Para algunos escritores de lengua alemana, no alemanes, la patria (die Heimat) es el ámbito lingüístico (der Sprachraum)
Aznar ha salido en defensa de la lengua española en Vascongadas y Cataluña. Falta hace. En opinión de Pájaro bobo el problema es infinitamente más grave; es necesario restablecer la soberanía nacional con todos sus atributos y con todos sus símbolos en el conjunto de España, incluidas esas dos regiones. La lengua española es un atributo de la soberanía española; la bandera y el himno son símbolos de esa misma soberanía. La demolición de una nación empieza y termina con la usurpación de la soberanía nacional y la usurpación de la soberanía nacional empieza y termina con la usurpación de sus símbolos. Pájaro bobo considera que una nación es, entre otras muchas cosas, un universo semántico, mientras que la lengua es para él, como para Heidegger, la morada del ser. Pregunta ingenua e intempestiva: ¿dónde viven los niños españoles a los que les han usurpado la lengua materna?
Después de varias décadas de precaria democracia con dos partidos nacionales mayoritarios y dos partidos antinacionales minoritarios pero decisivos, parece que el panorama de la política española va a cambiar. En el espacio comprendido entre el centro teórico y el flanco izquierdo han surgido dos nuevas formaciones con clara vocación española y democrática. Una es la capitaneada por Rosa Díez y otra el Partido de los Ciudadanos. Aunque, de momento, no están unidas, las dos formaciones habitan el mismo espacio sociopolítico y apuntan en la misma dirección. Con su campaña de manifiesto tono personal, Rosa, una vasca con temple de Agustina de Aragón, puede abrir brecha en el costado del Partido Socialista que mira al PP y sobre todo a España. El mensaje de Rosa es unívocamente español y patriótico. Aunque, evidentemente, aún no se pueden determinar las dimensiones de esa brecha y, por lo tanto, tampoco cuantificar la pérdida-ganancia de votos, Pájaro bobo se atreve a situarla en torno al 15-20 por ciento del total conseguido por el PSOE en las últimas elecciones. La gran ventaja de Rosa es que tiene tirón, creo que mucho tirón, y posiblemente eso no lo ha sopesado debidamente el mendaz Zapatero, más dado a prometer/pactar/negociar/trapichear con terroristas y separatistas que a realizar actos de lealtad a España y a adoptar medidas que refuercen definitivamente su unidad. Ya veremos cómo lidia a sus antiguos subalternos y nuevos separatistas catalanes —Montillas y Chacones—. Hasta ahora, su ventaja radicaba en que, además de ser tan falso como ellos, pagaba siempre con promesas, pero no parece que, cuando llegue el momento, el florentino Duran esté dispuesto a aceptar una vez más esa forma de escamoteo. En cualquier caso, a juicio de Pájaro bobo son demasiados frentes externos y demasiados enemigos internos incluso para alguien con tan fuerte instinto de supevivencia como nuestro actual e indigno jefe de Gobierno. Aparentemente, Albert Rivera no tiene tanto tirón como Rosa Díez, pero, a juicio de Pájaro bobo, el Partido de los Ciudadanos es más sólido que UPD no sólo por ser menos personalista sino también porque sus responsables le han dotado de una estructura organizativa decididamente modélica por su racionalidad y eficacia. Cabría decir, pues, que Rosa busca la aclamación, incluso la unanimidad, que corresponde a las diversas formas de populismo, mientras que el Partido de los Ciudadanos es una formación de personas maduras para personas maduras. Ahí puede radicar su limitación momentánea y su ventaja a medio y largo plazo. Pájaro bobo ha decidido votar a Ciudadanos, lo que no es óbice para que siga viendo en la brava y corajuda vasca la rosa náutica de nuestra singladura política, mientras que su imagen le lleva a recordar que hace ya algunos años escribió: «Una mujer hermosa es siempre eine Delikatesse». Pregunta ingenua e intempestiva: ¿cabe la posibilidad de que la vasca y su basca acaben de un soplo con Zapatero y el zapaterismo?
De acuerdo con el organigrama y el carné de ruta de las fuerzas participantes en la Gran Conjura, el PSC debía ser a un mismo tiempo el principal eslabón lateral del frente monocatalanista y la jaula en la que se alojara/hacinara —provisionalmente— la charnegada analfabeta e izquierdosa de los suburbios barceloneses. Y, de hecho, bajo el mando de domadores como Obiols, Serra, Lluch y Maragall, la charnegada actuó primero como fuerza de choque en las huelgas y manifestaciones callejeras contra el franquismo y, después, como fuerza activa del catalanismo militante y riquísimo vivero de votos. Para ello los domadores contaron con kapos y subalternos tan serviles y de tan poca talla humana, intelectual y política como los Bustos, los Corbachos y los Montillas, que actuaban de enlaces, de una parte, con las masas obreras, más o menos politizadas, del Bajo Llobregat y, de otra, con las Casas Regionales y sus inocuos representantes. El hombre encargado de dirigir y supervisar esa labor era un tal Sala, adscrito, como todos sus colegas pseudosocialistas, al catalanismo burgués e independentista. Con el paso del tiempo, algunos miembros del colectivo charnego pertenecientes en su mayoría al ámbito de la enseñanza descubrieron el juego maragalliano y crearon focos de disidencia y corrientes de opinión que luego cristalizarían en entidades como la Cervantina, Asociación por la Tolerancia y Profesores por el bilingüismo. Estas y otras decenas de entidades, perseguidas a golpes de porra, amenazas, exclusiones y pintadas por el brazo armado del catalanismo institucionalizado, recibieron a Vidal-Quadras como su salvador: él debía liberar de la dictadura catalanista a la comunidad de lengua española. Y de hecho, el vidal-quadrismo fue, más que un partido, un movimiento ciudadano de corte transversal concebido específicamente y sin exclusiones para la comunidad de lengua española de Cataluña. Tras la defenestración de Vidal-Quadras y la entrega del PPC a Josep Piqué con el encargo de que liquidara el partido y regalara sus restos a Convergencia (a cuenta de inventario), surgió el prometedor Partido de los Ciudadanos. Formado por miembros del PSC y el PPC en una proporción aproximada del ochenta y el veinte por ciento, el nuevo partido recoge el legado de Vidal-Quadras y es también, más que partido, un movimiento ciudadano. Sus miembros, en edades que giran en torno a los treinta años, cuentan con una formación intelectual y, en consecuencia, con una concienca cívica y política muy superior a la media de los demás partidos de toda España. En las próximas elecciones tendrá lugar su presentación en la escena nacional. Entonces veremos cómo aguanta el PSC, en lo que tiene de fraude político delictivo y por lo tanto inadmisible, el embate de Rosa Díez y el Partido de los Ciudadanos, reforzado casualmente por la venganza-traición de Zapatero a sus subalternos amontillados. En cualquier caso, a juicio de Pájaro bobo el fraude debe saltar por los aires y quedar como lo que es: PSC, Partido de Separatistas Catalanes. Cinco preguntas ingenuas e intempestivas ¿Sabe Laura Freixas que la comunidad de lengua española de Cataluña cuenta con más de cuatro millones de miembros, muchos de ellos energúmenos, y equivale a algo así como el cincuenta y dos por ciento de toda su población? ¿Sabe Laura Freixas que esa comunidad de más de cuatro millones de personas, equivalente al cincuenta y dos por ciento de la población total de Cataluña, no tiene representación propia en ninguna de las instituciones públicas de Cataluña? ¿Sabe Laura Freixas que ese hecho determina un estado de opresión propio de una dictadura? ¿Sabe Laura Freixas que ella forma parte, consciente y deliberadamente, de la máquina opresora que sustenta esa dictadura? ¿Sabe Laura Freixas qué fin espera a todas las dictaduras?