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La industria de Pájaro bobo

Modalidades fenicias del juego del escondite

Una vez más, el Golafre mayor de la Pitiusas guarrea su página y amontona palabras para hablarnos, cómo no, del juego del escondite entre representantes y representados. Es lo suyo; como quien dice, su abc. Ahí, lejos de sus paisanos, está a salvo. Una de las tareas de los topos es cubrir y encubrir las traiciones de sus correligionarios. La tarea de este consiste ahora en entretener al personal, como, verbigracia, Francisco Umbral, pero sin spleen. Para eso le pagan, para eso le han concedido el subtítulo de politólogo-paleontólogo antidiluviano (a prueba de diluvios), para eso está ahí en la Villa y Corte de mi patria.
Es sabido que no es bueno mentar la cuerda en casa del ahorcado y mucho menos hablar de traiciones en la caverna de los traidores, palabra proscrita por prescripción del psicoanalista en tierra de fenicios. ¿Acaso hay peligro de que alguien se vuelva loco y empiece a decir lo que piensa?
Por ejemplo, el carallot (botarate) Carod, que sigue con el juego de las trampas-traiciones a dos bandas, a tres bandas, a cuatro bandas, a todas las bandas imaginables. En eso no le ganan ni Heribert Barrera, Pujol ben Gurión, Maragall, Piqué y Narcís Serra juntos. El carallot Carod quiere ser el primero en pisar la cinta de la meta. Ellos querían utilizarle a él, y ahora él los está utilizando a ellos, o casi. Veremos cómo termina el juego de las trampas y las traiciones. De momento, podemos decir que forma parte de la historia pasada, presente y futura del país.
Y de momento hay que reconocer que los fenicios de Poniente han conseguido su primer gran objetivo: mangonear la política de España y los españoles y, al mismo tiempo, impedir que los españoles metan las narices en la política de los catalanes. ¿Y el Estatuto? El Estatuto ni tocarlo.
Cuatro preguntas ingenuas e intempestivas
¿Cuál será la proxima jugada-trampa del carallot Carod al frente del frente separatista catalán?
¿Qué medidas se han tomado por parte de España para controlar la situación que, a mal seguro, va a plantearse pronto con los separatismos en alza?
¿Dejarán los responsables del destino de España que los separatistas la destruyan o que vuelvan a esconderse en sus madrigueras en espera de otra y otra oportunidad?
¿Dónde está el límite de la dignidad y de la responsabilidad de España y los españoles?

Gianni Vattimo, pensamiento débil y transcendencia

Pájaro bobo entiende que Gianni Vattimo es más hijo que padre de un pensamiento débil. El pensamiento débil es a su vez hijo de la contingencia o, más bien, de la zozobra que genera lo contingente en todo ser apresado en la red de la contingencia. Según el pensamiento débil de este débil pensador, esa es nuestra realidad, nuestra única realidad. Y esa es la realidad en la que debemos vivir y la realidad que, en la medida de nuestras posibilidades, debemos respetar y salvar. En definitiva, tanto nuestras vidas como nuestros destinos están en manos de la contingencia.
No obstante, Pájaro bobo entiende que debilidad, zozobra y angustia o menefreguismo son estados de ánimo; caraterísticas del cristal o del ojo, no de la realidad. Gianni Vattimo cree en la existencia de una Voluntad superior. ¿Dónde la sitúa? ¿En el ámbito de nuestras limitaciones, que posiblemente son, con variantes, las limitaciones de todos los seres creados, o fuera de nuestras limitaciones y, en definitiva, fuera de las limitaciones de todos los seres creados? Si existe algo, no puede ser todo y sólo contingente. Para que exista lo contingente debe haber algo que no sea contingente. ¿O no? Eso es, al menos, lo que le dice a Pájaro bobo su cabeza.
Él entiende que el ser humano (junto con otros seres, acaso con todos los seres) sigue un camino que empieza en la animalidad con toda su ignorancia o falta de autoconsciencia, continúa a través de una consciencia-autoconsciencia alumbrada por el miedo y sigue adelante por la vía de la superstición y la religión; aquí se demora y luego da un salto hasta la espiritualidad, en la que la religión se libera de sus componentes alienantes y ayuda al ser humano a ver y controlar su alienación (lo que en cierto modo equivale a liberarse de ella) y acceder a la transcendencia. Diversas formas y diversos grados de espiritualidad se corresponden con diversas formas y diversos grados de transcendencia.
El pensamiento débil, con todos los relativismos, queda atrás, en el ámbito de la zozobra, la incertidumbre y la angustia, que es el ámbito de la consciencia de nuestra precariedad.
Pregunta ingenua e intempestiva: Si todo fuera contingente, ¿cómo podría imaginar el ser humano algo o alguien que no es contingente?

Esquerra Republicana y el mal del fenicio

Esquerra Republicana sigue adelante con su bronca, la intriga permanente, arropada desde atrás por quienes, llegado el momento, le arrebatarían/arrebatarán la batuta, el poder y la autoridad. La liebre hace su trabajo, abre camino, siempre a punto de ocultarse, siempre a punto de salir a campo abierto, nunca dispuesta a renunciar a lo que es. Los demás lo saben. Ella también. Los demás quieren utilizar a la liebre y la liebre quiere utilizar a los demás. Estamos, seguimos estando entre fenicios. Cada fenicio es una liebre y cada liebre es un lince. Liebre o lince, el fenicio es siempre fenicio.
Pregunta ingenua e intempestiva: ¿acaso alguien va a decirme que no existe ni solución ni curación para el mal del fenicio?

Lengua y nación

Leo en algún lugar que la nación necesita un corazón. Lo traduzco y digo que nuestra nación necesita urgentemente un corazón sano y fuerte. El corazón de una nación es su capital; el corazón de España es y debe seguir siendo Madrid. Que no nos la vacíen para crear otra capital con nuestro dinero, con nuestras instituciones, con nuestro aeropuerto, con toda nuestra historia. con nuestra lengua.
Si en Cataluña el español de los diarios y la inmensa mayoría de las publicaciones está en manos de adictos a la causa del catalanismo separatista para filtrar noticias y difundir consignas, de modo que en unas y otras no aparezcan, o aparezcan sólo rara vez y como algo ajeno y distante, referencias a España, en el Madrid de todos los españoles el lobby fenicio sigue maquinando y trabajando sin parar.
Hoy, martes 27, el Golafre de las Pitiusas llena su página periódica y falsamente periodística con evocaciones-divagaciones perpetradas y emparedadas, una vez más, a guisa de cortina o muro de humo para no tener que hablar de lo que debería (no debiera) hablar, para no tener que decir lo que debería (no debiera) decir. En una palabra, para no definirse. En dos palabras, para nadar y guardar la ropa. Él dice y escribe: «se supone que debiera decir» y «que hubiera podido extinguirse por completo» Pájaro bobo quiere suponer que el subsodicho golafre sabe lo que debería decir y habría podido decir, pero ni lo dice ni lo dirá. Él está ahí para hacer méritos sumando deméritos. Su sueño inmediato es que le nombren director de la casa de letra y papel en la que presta sus servicios de topo y desinformador, aunque su tarjeta de visita diga o dijera «Politólogo y comentarista de la actualidad cultural y política del país, de todos los países». A Pájaro bobo le hace pensar en alguien a quien en su día bautizó con el sonoro sobrenombre de Golafre del Maresme. El hombre empezó como falangista en Burgos y, por cosas del destino, terminó vaticinando la independencia de Cataluña aquí, en Sabadell, ya en las postrimerías del siglo XX.
Pregunta ingenua e intempestiva: ¿por qué dejamos nuestra lengua en manos de los fenicios si sabemos que eso es como dejar en sus manos el destino de nuestra nación?

Prensa alemana: memoria de un superviviente

Der Spiegel, semanario de consulta obligada para pulsar la temperatura de Alemania, habla de islamización del país de los teutones. La opinión pública está preocupada. Hasta el punto de que ha empezado a hablarse de Kulturkampf, no de choque de civilizaciones o crash of civilizations. La lucha por la cultura es un leitmotiv de la historia alemana. De hecho, Alemania, sin fronteras naturales o geográficas, es barrida constantemente por muchos vientos, sobre todo por los vientos del este, los más temidos, los más temibles. El islamismo es un viento del sudeste. Ahí están los países árabo-musulmanes que enlazan al norte con todas las Rusias. En el plano geopolítico Israel, otrora portaviones de Estados Unidos frente a los desiertos de arena, es hoy un islote en el oceáno del petróleo, mientras que Alemania es, y ha sido siempre, la primera frontera europea para los que, como ayer, venían del este y para los que, como hoy, vienen del sudeste. El futuro es de los pobres, por la sencilla razón de que, siendo el pasado y el presente de los ricos, no van a ganar ayer, hoy y mañana, en este mundo y en el otro, los mismos.
Günter Grass, acosado por una memoria recuperada por otros a modo de venganza, se debate con su pasado nacionalsocialista, un pasado en el que todo alemán respetado y respetable tenía a gala ser nacionalsocialista.
Dos preguntas ingenuas e intempestivas
¿Por qué, siendo la falsedad la principal característica del ser humano como criatura alienada, nunca se menciona la falsedad en la historia de la humanidad?
¿Será acaso porque su falsedad le impide denunciar su propia falsedad?

¿Qué puede esperarse de un fenicio?

La propuesta de entregar/regalar/vender la Generalidad a los burgueses de CIU formulada por el representante de los tenderos o botiguers del carallot (botarate) Carod ha sido retirada rápidamente de la mesa y de los papeles. Arropada por todos los suyos, la banda del Carallot ha vuelto a ocupar su sitio en el gobierno autonómico, en el parlamento autonómico, en el aquelarre antiautonómico y separatista. La banda es la liebre. Ellos dicen lo que se les dice que digan cuando, como y donde se les dice que digan. Sus deslealtades son otros tantos actos de lealtad y de exceso de celo. Comentaristas y comentarios de la Fenicia de Poniente hablan hoy, una vez más, de error de cálculo, error estratégico, error táctico, patinazo y ridículo. En el fondo, todos y todas están de acuerdo: desde Pujol ben Gurión hasta la Nebrera, que, adiestrada por Piqué, pica y muerde como una arpía. ¿Y Durán? El pobrecito aspira al papel de traidor de todos y cada uno de los traidores. Lo tiene crudo. A ese papel aspiran todos y cada uno de los farsantes de esta farsa, desde el hereu o heredero, que se llama Mas, no Hereu, hasta el apuntador, que no se llama de ningún modo puesto que es invisible y anónimo.
De momento, lo que hay que hacer es concentrarse en el Estatuto, el penúltimo de la serie. Y aquí y ahora concentrarse significa lógicamente intrigar, maquinar, acechar, amenazar, corromper, insultar, difamar, acusar, mentir, comprar, vender, trapichear, negociar, proponer, imponer, engañar y regañar. Y después: intrigar, maquinar, acechar, amenazar....
Pregunta ingenua e intempestiva: ¿no son todos esos errores de cálculo otras tantas traiciones?

El español de la Televisión

Inaki Gabilondo aparece en la pantalla y dice:
«... verles juntos»
El hombre se esfuma y aparece un colega suyo que nos informa de que
«dos líderes de Irlanda del Norte se sientan en la mesa
Sin mirar ni escuchar, Pájaro bobo ha oído dos cosas sorprendentes: una garrafal incorrección gramatical y una no menos garrafal falta de educación.
Dos preguntas ingenuas e intempestivas
¿En que escuela, colegio o universidad ha estudiado alguien que no distingue entre un complemento directo y un complemento indirecto?
¿Hay alguien, sea presentador de televisión o no lo sea, que se siente tranquilamente en la mesa?

La bitácora de Esquerra Republicana

Los separatistas catalanes siguen adelante con su programa de trabajo a destajo y de destrucción por derribo para una posterior reconstrucción de la parcela a su medida y bajo su dirección exclusiva, programa integral de los fenicios para los fenicios. Pájaro bobo lee con ojos de pasmao (ABC, lunes, 26 de marzo) que

«ERC ofrece a CIU la Generalitat a cambio de un referéndum de independencia»

noticia y titular que se repite, prácticamente con las mismas palabras, en la portada de La Vanguardia, cartelera y escaparate de todas las traiciones de cierto calado para abajo que se maquinan, se perpetran y se consuman en tierra de fenicios y en su enclave/avanzadilla matritense.
A través de la misma fuente, una fuente abisal con dos evacuadores de superficie, el subsodicho se entera de que Ibarretxe confirma que hay reuniones para otro proceso. No se dice que sea un proceso de paz a la usanza sucialista, pero se entiende y se sobreentiende. El proyecto sigue adelante con el timing programado. Sin quebrantos ni sobresaltos. Con acelerón tras acelerón. Quemando etapas a toda máquina.
Pregunta ingenua e intempestiva: ¿dónde están los crispadados por las crispaciones de los crispadores?

¿Norma o abuso del uso?

Pájaro considera que, esté o no esté de acuerdo con ello, en la inmensa mayoría de los litigios lingüísticos el uso termina imponiéndose a la norma por vía del abuso como hecho consumado y consumido. El eje sintagmático es democrático, responde al habla y, como tal, a la lengua entendida, percibida y empleada como medio de comunicación, mientras que el eje paradigmático es jerárquico y como tal autoritario y coercitivo. Pajaro bobo se somete a él de buen grado, pero entiende y acepta que otras personas no se sometan y no quieran someterse a él. La gramaticalidad es una variante de la agramaticalidad, no a la inversa. Por eso procura mantenerse fiel a sus convicciones y, al mismo tiempo, ser suficientemente flexible y democrático para aceptar una realidad, ajena a él, sobre la que no tiene ni poder ni autoridad. Fórmula química: firme en las convicciones, elástico en las relaciones.
Hoy, 25 de marzo, Pájaro bobo ha visto y ha leído en la página 17 de ABC, diario de rica tradición academicista y rigurosa redacción gramatical, la frase

«La expulsión hubiera transmitido una imagen de tensión y rebelión en el frente de los presos etarras»

Él considera que la forma verbal «hubiera» es incorrecta y, por lo tanto, que habría (no hubiera) sido mejor utilizar el condicional «habría», pero entiende y acepta que no posee otra autoridad que la que le conceden, de una parte, sus lectores, sus amigos y los amigos de sus amigos, y, de otra, sus no amigos y sus detractores.
Pregunta ingenua e intempestiva: ¿es la lengua una mera convención o una manera de describir el mundo previamente elaborado por nuestra mente de acuerdo con los principios de la lógica humana?
Sea como fuere, Pájaro bobo opina que la pregunta es extensible a todas las estructuras jerárquicas y a todos los sistemas de valores creados por el ser humano para el ser humano.

Relación contra natura

En la página 10 del diario ABC, en su edición del domingo, 18 de febrero de 2007, Carmen Iglesias, historiadora y académica, dice textualmente:

«No comprendo la relación de la izquierda con los nacionalismos»

A Pájaro bobo se le ocurren varias ideas que ofrece a modo de sugerencias sin ánimo de lucro.
Primero. Entender es entender, estar de acuerdo es estar de acuerdo, aceptar es aceptar. En su opinión, la realidad en cuanto tal debe aceptarse, se entienda o no se entienda, se esté de acuerdo con ella o no se esté de acuerdo con ella. Al menos, en un primer momento, al menos hasta cierto punto, al menos como punto de partida.
Segundo. De la misma manera que hay parejas de hecho hay relaciones de hecho. Y, siempre en su opinión, si la relación sexual de un ser humano y un animal es una relación contra natura (al menos para algunas personas), también lo es, al menos para algunos españoles, la relación ideológica, política y/o social de un partido de izquiedas con un partido de derechas y, más aún, si ese segundo partido es en realidad un movimiento burgués separatista y, como tal, se opone tanto a la izquierda española como al conjunto de España. Aquí tenemos, pues, una relación contra natura y, en suma, doblemente desleal.
Cuarto. Como ya ha dicho Pájaro bobo en varias ocasiones, la relación de la izquierda española con los separatismos es, de acuerdo con su manera de ver y entender todo lo relacionado con España, una relación contra natura de cintura para arriba y de cintura para abajo. Y, como tal, esa relación sólo puede alumbrar monstruos.
Pregunta ingenua e intempestiva: ¿cuántos meses habrá que esperar para verlo, comprobarlo y lamentarlo?

Pájaro bobo se acuerda nuevamente del sargento de Plasencia. (Véase "Profesor Blawinsky. El Mago de Plasencia»).

Llamada

Pájaro bobo falta a su promesa. Lee, relee periódicos de la Meseta y de la capital. Sua culpa, mea culpa. Quiere seguir creyendo que todos los españoles tenemos una sola Meseta y una sola capital. Contra la deslealtad y la perfidia de los fenicios de Poniente, la lealtad y la fidelidad, nunca desmentidas, del carpetovetón iluso.
Felipe González, que algo debe de retener de lo que le enseñaron, habla de «clima prebélico». Se refiere a nuestro entorno y nuestro momento. Pájaro bobo, con una visión trágica y atormentada de España y su historia, dice que ese clima prebélico inició su andadura o su cuenta atrás el día mismo en el que terminó nuestra guerra civil. ¿Por qué?, pues porque, siempre de acuerdo con su manera de ver y entender personas y cosas, dicha guerra se cerró en falso: el enemigo se pasó al enemigo. Obreros y oligarcas de todas las oligarquías estuvieron cuarenta años cantando el Cara al sol y a los cuarenta años y un día salieron a la calle para celebrar la muerte del dictador. Victoriosamente, sí victoriosamente. Y los fenicios volvieron a ser fenicios. Fenicios y mercaderes de toda la vida, de siempre.
Pájaro bobo se pregunta: ¿me es ajeno algo humanamente inhumano?

Enric Juliana, el topo del Retiro, escribe hoy, 25, una crónica casi antológica en La Vanguardia, periódico de su amo y señor. Después de dos párrafos de la mejor literatura, el mensajero y corresponsal de la avanzadilla fenicia en la capital del Reino se pone a lanzar metralla y no para hasta que, ya en las líneas finales, anuncia la entrada en acción de Accio Catalana. Pájaro bobo confiesa que no sabe qué es Acció Catalana. Ya se lo explicarán a la fenicia los fenicios. Como dice el topo Juliana, «con inteligencia», con mucha inteligencia. Y cuando un topo fenicio habla de inteligencia, hay que pensar en perfidia, mucha perfidia, que, en definitiva, es la forma suprema de la inteligencia práctica, esa que ignora los principios de la ética o los somete a los principios, siempre supremos y siempre inquebrantables, del interés económico. Es sabido que el fenicio ha nacido para comprar y vender; a ser posible, con un pie en tierra y otro en su barco, por encima del agua, de todas las aguas, de todas las mareas, de todos los sunamis, de todos los diluvios. En definitiva, por encima y más allá de todas las guerras y todos los cataclismos.
Pregunta ingenua e intempestiva: ¿por qué los carpetones ilusos no aprendemos de los fenicios?

Nota
A punto de cerrar página, Pájaro bobo piensa en voz alta y dice: Si al menos aprendiéramos del sargento de Plasencia... (Véase la entrada «Profesor Blawinsky, el mago de Plasencia»).

¿Hubiera o habría?

En la página 98 de la edición de hoy, viernes, de El País, diario independiente de la mañana, hay un titular que reza y por lo tanto en términos gramaticales blasfema:

«Seat hubiera ganado 88 millones sin cambiar de criterio contable»

En opinión de Pájaro bobo, para no blasfemar, el titular mencionado y citado debería (no debiera) rezar:

«Seat habría ganado 88 millones sin cambiar de criterio contable»

Pregunta ingenua y intempestiva: ¿puede pensar este ingrato lector/corrector que los redactores de dicho País han comprendido por qué eso es gramaticalmente así o habría sido (no hubiera sido) mejor que se lo explicara de manera razonada?

Niños

Esta mañana, con sol en la acera de enfrente, uno, dos, tres superinos han salido de su escondite y, después de esperar un rato con inpaciencia, han empezado a acercarse a los traunseúntes: un superino, un traunseúnte; un transeúnte, un superino. En el mismo momento, a la memoria de Pájaro bobo ha acudido, nítida e hiriente, la imagen de un niño que, después de perderse, se acercaba a cada una de las mujeres que veía en la calle y le preguntaba con cara de ángel: «¿Eres tú mi madre?».
Al fin ha aparecido el Menesteroso con condumio abundante y suculento.
Entonces, Pájaro bobo ha pensado de nuevo en el niño perdido y se le ha ocurrido que todo ser que busca a Dios es como un niño que busca a su madre.

Futura definición de espanya

De acuerdo con las pesquisas realizadas por Pájaro bobo, cada uno de los integrantes activos del activísimo y muy acreditado lobby fenicio en la capital de nuestro reino, del que pronto se desgajará el Reyno de Navarra, cumple una función específica dentro de un programa general. Así, el perillán de la perilla, bautizado aquí y ahora, en este soportal, con el sobrenombre de «Golafre mayor de las Pitiusas», cumple y realiza funciones periódicas y periodísticas de desinformación, perversión, desnaturalización y desmarque. Además de politólogo de postín, el comisionado es un virtuoso del sorites periodístico, como puede verse, apreciarse y admirarse en el paradigma siguiente:

«Nunca faltarán en nombre de la discrepancia crítica los republicanos de nueva planta, aunque sus razones de ser ostenten el deterioro conceptual de las inercias de vieja planta. Así se cimbrean, se ajan y finalmente caducan las palmeras exóticas hasta que la jardinería municipal procede al trasplante. En el empuje tan mayoritario del juancarlismo, añadido a la raigambre histórica, alcanza su sentido de efectividad histórica la monarquía hasta ir adquiriendo una consistencia que transfiere a la continuidad sus razones de pervivencia. No cuesta mucho entenderlo».

Después de pasar la mirada una y otra vez por el montón de letras y palabras que antecede, Pájaro bobo ha blasfemado a voz en grito. No tanto por verse incapaz de comprender dos sintagmas seguidos cuanto por saber que, con esa creación y otras no menos sublimes, su artífice cobra dinero y fama a diario en un diario capital de nuestra capital. Alguien, para soliviantarle aún más, le dice que, en realidad, eso es el abc de la politología de alta escuela, y él, Pájaro bobo de por vida, sigue blasfemando, hasta que decide pasarse una temporada sin leer periódicos de la Meseta para evitar males mayores, desde el crimen hasta la locura.
Pregunta ingenua e intempestiva
¿Y si, llegado el momento, el ex honorable ex español del año Jordi Pujol consigue con sus muchas artes, artimañas y argucias que su subalterno y aconductat ingrese como miembro de número en la muy Real Academia Española de la Lengua con el encargo de que ocupe el sillón correspondiente a la letra e mayúscula y desde allí maquine, negocie, proponga e imponga, blindaje incluido, una definición de nuestra patria, de modo que en adelante se llame y escriba siempre y sólo espanya, esto es, en minúscula y sin ñ?
¿Otra teoría conspiratoria? No, la conspiración de siempre.

De mi idiolecto: pensar y piensar

Pájaro bobo consulta el diccionario. Existe el verbo pensar, pero no el verbo piensar. Una lastima, máxime toda vez que existen palabras como pienso y piensador, que significan respectivamente «alimento de animales y hombre que da pienso a animales y cuida de ellos». Pájaro bobo ha introducido en su idiolecto el verbo piensar con el significado básico de «comer pienso o dar pienso». Si cunde el ejemplo, en español tendremos un verbo para el comer de las personas y otro para el comer de los animales como ocurre en varias lenguas. Según su artífice, piensar se conjuga como pensar, con el que coincide en muchos momentos, y se enuncia así: «pienso, piensas, piensar, he piensado». De todos modos, podemos distinguir entre seres piensantes y seres pensantes.
Pregunta ingenua e intempestiva: ¿qué hacemos con las personas piensantes y los animales pensantes?

Entre Madrid y Berlín: de inventos y sisas

Miguel sigue en Berlín, Weltstadt y cosmópolis. No tiene problemas, ni de comunicación ni de integración. Eso dice. Además ya ha encontrado alojamiento. De modo que pronto voy a imaginármelo entregado a sus inventos y su música. De hecho, Berlín fue siempre hogar y refugio de inventores y músicos, músicos de cámara y músicos callejeros, inventores de artefactos inútiles y, lo que es infinitamente peor, inventores de artefactos bélicos y mortíferos. Lo que no es ni fácil ni probable es que se cumpla, al menos en esta generación, el deseo paterno de que él o ella estudie filosofía pura en Königsberg (hoy Kaliningrad), Göttingen o Heidelberg. Ni siquiera en la provinciana Basel, tierra de helvéticos y refugio accidental del padre espiritual de Zaratustra. Tendré que esperar. Guardaré y conservaré los libros. Y, mientras tanto, seguiré cuidándome de la intendencia y los suministros de casa a Berlín y de casa a Madrid. Miguel acaba de telefonear. Está muy contento. Gracias, hijo, por estar muy contento.
Miguel tiene ahora 25 años. Los mismos que su padre cuando, hace como medio siglo, fue a buscar fortuna a la Alemania milagrosa de la segunda posguerra. Historia extraña hecha de historias no menos extrañas, con dejà vues, coincidencias y reincidencias para todos los gustos y todas las interpretaciones. Evidentemente, argucias arcanas del sempiterno eterno retorno.
Ana ha llamado hace unos minutos. Sigue en los Madriles con sus estudios de periodismo y sus trabajos de traducción. En ocasiones, traducir puede ser una manera honrada y honrosa de vivir otra vida, pero de incógnito, como negro al servicio de un negrero. Y, a propósito, ¿qué es peor, ser negro o ser negrero? Naturalmente todo depende de la valoración o de la minusvaloración. En cualquier caso, esas cancamurrias pertenecen al pasado, y, como yo digo, pretender resolver problemas que ya están resueltos es crear nuevos problemas.
Ana es ordenada en sus cosas, empezando por el dinero. Pero tiene cierta afición a la sisa de menudeo. Pellizcos y picotazos. Vidilla. Nada grave. A excepción de una vez en la que, en lugar de pellizco o picotazo, le dio una dentellada a la cuenta del banco. Utilizó la tarjeta como ganzúa para abrir y esquilmar la caja llamada cajero automático. Al responsable de la contabilidad familiar le cogió un soponcio que le dejó patidifuso por espacio de dos semanas, hasta que llegaron nuevos suministros a principios de mes. Pero, como él dice, nunca más, nunca más. Por el bien de todos.
Ana no es malgastadora, verschwenderisch, pero, insisto, tiene una afición, acaso atávica, a la sisa menuda. Un peligro y una preocupación que, con la debida mesura, dan aliciente a la vida, sus sinsabores y sus sinsentidos.
Margarita dice que, por ahora, las cosas van bien. ¿Fórmula mágica?  Que cada integrante del equipo familiar cumpla y haga cumplidamente su parte.

Lendakari, Lendakari, ¿de qué lado estás?

El Lendakari ha dicho textualmente refiriéndose a ETA: «La lucha armada es un error».
Y Pájaro bobo comenta:
Primero. Eso a lo que el Lendakari llama «lucha armada» no es lucha armada, es terrorismo.
Segundo. El terrorismo no es un error; es un delito o, más exactamente, una cadena de delitos en la que abundan los crímenes.
Tercero. Los eufemismos del Lendakari son fraudes semánticos y en este caso los fraudes semánticos son fraudes de ley. Un violento es un violento, sea o no sea criminal, y un criminal es un criminal, sea o no sea violento.
Cuarto. Al definir delitos de sangre como errores, el Lendakari pretende legitimar no sólo las acciones de ETA y los etarras sino también su propio comportamiento como amigo, encubridor y valedor de ETA y los etarras, ya que, mediante esa argucia, pasa a ser amigo, encubridor y valedor de personas erradas pero honradas, no de delincuentes y criminales.
Quinto. Como el cumplimiento de la ley empieza por llamar a las cosas por su nombre, debemos empezar por decir que los amigos, encubridores y valedores de ETA y los etarras son cómplices de sus delitos, incluidos extorsiones y crímenes.
Pregunta ingenua e intempestiva: ¿no hay que llevar también ante los tribunales al actual Lendakari por su comportamiento de palabra y obra?
Nota
Como Zapatero llamó «accidente» al último atentado mortal de ETA y el Lendakari define como «error» los crímenes de ETA y los etarras, ahora ya sólo falta que uno y otro nos digan que accidente y error no fueron intencionados.

Religión: ¿cultura o adoctrinamiento?

En opinión de Pájaro bobo, a la hora de debatir el tema de religión sí o religión no en la enseñanza pública, debería distinguirse previamente entre la religión como manifestación de nuestra cultura y la religión como adoctrinamiento y vehículo transmisor de una moral o una manera de pensar y vivir.
Tres preguntas ingenuas e intempestivas
¿Puede entender y aceptar el no creyente que la religión, en este caso la religión católica, es parte integrante de la cultura occidental y, por lo tanto, su enseñanza debe figurar como asignatura en los planes de estudio de nuestra Instrucción pública?
¿Puede entender y aceptar el creyente que la enseñanza de la religión, en este caso la religión católica, como adoctrinamiento no pertenece al ámbito de la Instrucción pública?
¿Pueden entender y aceptar el no creyente y el creyente que, aunque no sea posible un adoctrinamiento sin enseñanza, es posible una enseñanza sin adoctrinamiento?

¿Inducción o deducción? No, arquitectura

Pájaro bobo considera que, efectivamente, hay dos modos de razonar. Uno es la inducción-deducción y otro es la deducción-inducción. Pero entiende que inducción y deducción son partes de un razonamiento, no sendos razonamientos. Juntas, induccción y deducción son complementarias en el plano operativo e intercambiables en el plano metodológico. ¿Por qué? Pues porque, siempre en opinión de Pájaro bobo, el razonamiento humano es un recorrido discursivo de ida y vuelta. Se induce y se deduce o se deduce y se induce.
A guisa de ejemplo, prueba, demostración y comprobación podemos decir que tradicionalmente los edificios han venido construyéndose siempre y sólo de abajo arriba. Se empezaba por los cimientos y se terminaba por el tejado. Una capa, dos capas, tres capas, todas las que hacían falta. Sin embargo, gracias a los adelantos técnicos, desde hace bastante tiempo los edificios pueden construirse, y de hecho se construyen, de acuerdo con un método/recorrido de ida y vuelta. Se empieza por los cimientos y, cuando se ha construido el tejado, se sigue desde allí hacia abajo con la ejecución de la última o las últimas capas de la construcción, hasta llegar a los cimientos. En este caso, se empieza abajo y se termina abajo.
La construcción arquitectónica, al igual que el conocimiento y el razonamiento del ser humano en cuanto recorrido discursivo, es de hecho un bucle, no el resultado de una yuxtaposición de capas o elementos conceptualmente distintos, segmentados y dispuestos o superpuestos de acuerdo con un plano vertical u horizontal.
Tres preguntas ingenuas e intempestivas
¿Hay conocimiento/razonamiento humano sin recorrido discursivo de ida y vuelta?
¿Por qué en todas sus construcciones, sí en todas, el ser humano busca la simetría?
¿No será el eterno retorno (die ewige Wiederkehr) gozne (Angel) de una concepción cíclica y simétrica de un universo siempre igual en sí mismo y a sí mismo?
Aviso
Te espero aquí, a la misma hora, dentro de un millón de años, dos millones de años, tres millones de años, cuatro...

De la ilustración a la Ilustración

En opinión de Pájaro bobo, la ilustración laica nace con la Reforma; o sea, en la cabeza de un clérigo rebelde impenitente e iconoclasta. Interpretar personalmente la Biblia requiere leerla y leerla requiere saber leer. Una vez fuera de los conventos, la ilustración laica impulsa un movimiento social bifronte que dará lugar, de una parte, a los regímenes burgueses democráticos y, de otra, a la Ilustración (Aufklärung) como actitud intelectual, como ideología y, en definitiva, como Weltanschauung o cosmovisión del ser humano para el ser humano. Gracias a ella, éste deja de ser una criatura incapaz de decidir y de valerse por sí misma (unmündig) para convertirse en un ser maduro y adulto, dueño de su vida y de su destino. El letrado se transforma a la postre en ilustrado.
A partir de ese momento, la Iglesia católica ve cómo su corpus de dogmas, otrora inamovible e imprescindible no sólo para alcanzar la salvación eterna sino también, en primera instancia, para vivir dignamente, es dañado gravísimamente por las ciencias especulativas y, en especial, por las ciencias empíricas, mientras que ella misma, en cuanto institución a la vez divina y humana, pierde progresivamente su autoridad moral y social a manos de regímenes políticos cada vez menos teocráticos y cada vez más humanos, mundanos y laicos. Y si es cierto que la moral cristiana, en cuanto síntesis religiosa, se salvará de la limpieza con cierto decoro, también lo es que ese milagro de supervivencia va a producirse porque la clase emergente y. en cierta medida, la sociedad civil en su conjunto sabrán amoldarla y acomodarla a sus intereses hasta convertirla en elemento integrante y sustentador de toda una ideología y una manera de vivir: la moral, más o menos exigente o puritana, de la burguesía instalada en las capas medias y superiores de la nueva sociedad. Lamentablemente, la religión se ha entregado a la ideología y se ha alejado de la espiritualidad. En otras palabras, la dimensión alienante se ha impuesto a la dimensión desalienante. De momento...
En opinión de Pájaro bobo, con ello la religión ha conseguido mejorar sus expectativas de vida, pero ha firmado su sentencia de muerte, pues a la larga será fagocitada por la ideología burguesa y pasará a formar parte de su liturgia.
Dos preguntas ingenuas e intempestivas
¿Tiene capacidad el ser humano para afrontar su destino por sí mismo y en solitario? ¿Es cierto que, tenga o no tenga capacidad, ése es su destino?