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La industria de Pájaro bobo

España como enigma: la paradoja del todo y sus partes

España ha entrado en una fase histórica o en una línea política en la que la vieja pregunta ¿qué es España? adquiere una expresión aún más triste, aún más aberrante, aún más sobrecogedora, que puede formularse con esta disyuntiva: ¿es España igual a la suma de todas sus partes o lo que queda después de restar de ella todas y cada una de sus partes?
Tan triste, aberrante y sobrecogedora situación lo es aún más si tenemos en cuenta el caso de Cataluña, que, después de restarse o sustraerse con respecto a España, pretende sumar por su cuenta y a su cuenta todo lo que, en su caso y en otros, se ha restado de España.
Pregunta ingenua e intempestiva: ¿qué quedará de España si sumamos todas sus partes y, acto seguido, las restamos?

Francesc de Carreras: el listo que hace de tonto útil

A los ciudadanos del Partido de los Ciudadanos

Pájaro bobo está convencido de que Francesc de Carreras, catedrático de Derecho Constitucional y, al mismo tiempo, miembro de pleno derecho y beneficiario del rovell de l'ou de la Generalitat, sabe de qué va la película de la burguesía catalana e incluso participa de ella y en ella, pero hace ver que no lo sabe; por no saber, el muy ilustrado y muy cándido angelito no sabe siquiera que aquí, en Cataluña, hay una sociedad con dos comunidades sociolingüísticas: una comunidad de lengua española, equivalente al cincuenta y dos por ciento de la población, y una comunidad de lengua catalana, equivalente al restante cuarenta y ocho por ciento. Tampoco sabe que la comunidad de lengua catalana acapara todos los cargos públicos de esta Autonomía y que, por ese y otros muchos motivos que él conoce y nunca dice ni dirá, es una comunidad opresora, mientras que la otra, la de lengua española, ha sido marginada y excluida —deliberadamente a perpetuidad— de la la vida política en cuanto colectivo con entidad propia y diferenciada, lo que hace de ella una comunidad oprimida; sus miembros tienen derecho de voto, pero, como han sido despojados de los medios democráticos para contar con una representación propia justa y proporcional, se ven obligados a entregar ese voto y todos los derechos inherentes a los miembros de la comunidad catalana. Así, los miembros de la comunidad catalana tienen la representación propia y la que en justicia corresponde a la comunidad de lengua española. Vieja y pérfida argucia e histórico fraude de ley en el que los hijos de Israel siempre han demostrado ser maestros consumados.
Como el catedrático de Derecho Constitucional Francesc de Carreras conoce la situación y sabe que lo expuesto aquí es cierto, Pájaro bobo afirma que es cómplice de esa situación ilegítima, inmoral, delictiva y a duras penas formalmente legal. No sólo lo sabe sino que se ha atrevido a desembarcar en un movimiento cívico de inspiración vidal-quadrista, sí, de inspiración vidal-quadrista, que ahora intenta denunciar ese estado de cosas y luchar contra él. Basándose en lo que ha hecho y dicho hasta ahora en el seno de la joven formación y fuera de ella el distinguido catedrático, Pájaro bobo se atreve a afirmar que el subsodicho tiene por misión conducir/reconducir a los jóvenes y rebeldes demócratas al redil maragalleano-pujoleano, nacionalista, pseudonacionalista, frentenacionalista y pancatalanista promovido por la Generalitat y desde la Generalidat. Esa es su misión. ¿Su táctica?La mansedumbre. Estamos hablando del muy manso «Manso del Raval».
Pregunta ingenua e intempestiva: ¿cuánto tiempo tardarán los ciudadanos del Partido de los Ciudadanos en enterarse de que el manso los lleva al matadero?

Errores en el diario ABC


Pájaro bobo lee a diario el diario ABC y estudia su separata Cataluña. Aquí, concretamente en la sección de cartas al Director, descubre a menudo errores y erratas que le resultan poco o nada sospechosos. Dadas las fuerzas en liza, él está convencido, o casi convencido, de que esas manchas son intencionadas. No es que se escriban deliberadamente cartas al Director con faltas, sino que la dirección regional del periódico las consiente y/o las deja deliberadamente, no las corrige. Otra posibilidad es pensar que la persona o personas responsables desconocen su trabajo. Estamos en tierra de fenicios.
Pregunta ingenua e intempestiva: ¿por qué no se indaga qué opina sobre el asunto Valentí Puig, quintacolumnista del periódico y agente al servicio de Pujol ben Gurión?

Pujol ben Gurión pontifica

Pájaro bobo está convencido de que el gran sueño de Jordi Pujol es pasar a la historia, incluso antes de que empiece la historia, como padre de una Cataluña independiente. De ahí el sobrenombre de Pujol ben Gurión que le ha asignado y que, a buen seguro, le encantará tanto a él como a los Pujolets y a doña Marta, la Ferrusola. Hoy, La Vanguardia barcelonesa publica un escrito en el que lamentablemente el pequeño gran hombre de Estado sin nación ni Estado no está a la altura de las circunstancias, al menos a los ojos de Pájaro bobo en cuanto lector crítico e implicado. El escrito «Juicio severo», firmado por Jordi Pujol en la Vanguardia barcelonesa de hoy, miércoles, nos permite descubrir una persona con escasa formación humanística, con un grosero concepto ético y una poco menos que inexistente conciencia democrática. Puede decirse que Pujol no sabe lo que es el espíritu democrático, ni lo sabe ni le interesa. Eso se opone frontalmente, diabólicamente a su mesiánica tarea. No hay que hacer grandes esfuerzos para imaginar que sus preocupaciones actuales giran en torno a razonamientos como:«Eso va contra Cataluña, eso es algo que han inventado los enemigos de Cataluña. Yo soy Cataluña, y quien me ataca a mí ataca a Cataluña». En su escrito-elegía, Pujol se lamenta del trato que Cataluña recibe de España y habla de juego tramposo. Pujol escribe mal pero se le entiende. Un fenicio, padre de la perfidia y personificación de la traición y la falsedad en su expresión más auténtica y sincera, habla de juego tramposo. Miserable, miserable.
Pregunta ingenua e intempestiva: ¿sabe o sabrá algún día el nada honorable Jordi Pujol que en Cataluña hay dos comunidades sociolingüísticas y que la sociedad catalana en nombre de la que dice hablar está formada por una comunidad opresora y una comunidad oprimida?
Jordi Pujol i Solei, yo, Ramón Ibero, español de la meseta, te digo: «Eres un estafador y un delincuente, averguënzate de haber nacido».

Suplemento cultural, catalanismo, endogamia, empobrecimiento, etc.

La Vanguardia de Barcelona continúa su proceso de catalanización, desespañolización y empobrecimiento. Todos sus colaboradores, de la A a la Z, exhiben el carné de catalanistas militantes. Escriben y, en la mayoría de casos, piensan en español, pero no mencionan palabras como España, español y similares. Para eso está el socorrido recurso semántico-político-literario «este país», que, además de dar mucho juego, permite un camuflaje múltiple e instantáneo. Simultáneamente, el suplemento Culturas, que el diario barcelonés lanza los miércoles, acusa una persistente eliminación de temas españoles, lo que le/lo está dejando con menos entidad que una hoja parroquial. Allá ellos. Naturalmente, eso siempre les dará pie para hablar de las conjuras madrileñas, del rechazo español a todo lo catalán, de la traición... ¿Qué he dicho? Los fenicios nunca mencionan palabras como traición, traidor, falsedad, falso, afines y similares.
Pregunta ingenua e intempestiva: ¿cómo seguirá alimentándose la endogamia catalanista de La Vanguardia barcelonesa si necesita de los lectores españoles y en español?

Chapuzas veraniegas

Pájaro bobo tiene a punto su equipo de colaboradores y/o subalternos para la nueva tanda de chapuzas veraniegas. Pretende cambiar las tuberías de la casa vieja, edificio de tres plantas, con cinco arrendatarios, veinte inquilinos y cuarenta comensales. Toda una tribu con sus correspondientes adláteres, dependientes y subdependientes. Además de las tuberías, Pájaro bobo quiere arreglar la terraza, cubrirla de nuevo con mosaico para eliminar humedades y otros daños y perjuicios. El equipo humano se compone de cinco productores dirigidos por él, en calidad de ingeniero jefe y capo mastro. Patrono y promotor, Pájaro bobo pasa revista a diario y paga a diario. Siempre a toca teja y siempre en metálico, que ya no es metálico pero  sigue siendo lo más efectivo. Como en los viejos tiempos. Como en aquellos tiempos en los que, con menos años, tenía una recua de quince o veinte satélites del cono sur del otro hemisferio. Todos ellos eclipsados, todos ellos clandestinos, todos ellos con derecho a comer. Pájaro bobo, emigrante de por vida, evoca sus peores tiempos, también los más queridos, también los más humanos, también aquellos a los que ahora se aferra para mantener su fe en una utopía, la utopía del fin del mal. Mientras tanto piensa que cada ser humano es hijo de un montón de injusticias que a su vez hace de él padre de un montón de injusticias y de hijos nacidos en la injusticia y de la injusticia. Pájaro bobo pide perdón a aquellos a los que humilla, denigra y explota, máxime habida cuenta que, en tanto Dios no lo remedie, seguirá humillándolos, denigrándolos y explotándolos.
Pregunta ingenua e intempestiva: ¿qué es peor: explotar y dar de comer a alguien o no explotarlo y no darle de comer?
Claro, claro, eso es una argucia al servicio de una falsa buena conciencia...

¿Dónde está el Tribunal Supremo?

En una situación como la actual, en la que los separatistas catalanes presionan ilícitamente al Tribunal Constitucional para forzar una decisión de éste sobre el Estatuto Catalán, Pájaro bobo se pregunta y pregunta a España y a los españoles: ¿no es hora de exigir que el Tribunal Supremo tome cartas en asunto y ponga coto a tanto abuso?
Dos preguntas ingenuas e intempestivas
¿Qué será del Poder Judicial español si les sale bien la jugada a los separatistas catalanes?
¿Qué harán los separatistas catalanes si consiguen lo que pretenden, cuando lo que pretenden es decididamente ilícito en sí y en sus medios?

Neologismo, idiotismo

En el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua figuran las palabras Mafia y mafioso. Mafia es definida como «organización criminal de origen siciliano» y, de acuerdo con una concepción más amplia, como «organización clandestina de criminales», mientras que, según la misma autorizada fuente, el adjetivo mafioso alude a todo cuanto guarda relación con mafia o mafias. En línea con las palabras, no voces, mafia y mafioso, Pájaro bobo ha ideado un verbo con dos variantes.
Mafiar, mafiarse. Verbo transitivo y/o reflexivo ideado por Pájaro bobo e incorporado a su idioleto. Mafiar significa exactamente conferir carácter mafioso a una actividad concreta o en general a las actividades de una persona o una empresa. Se dice, por ejemplo, de una persona, que ha mafiado su trabajo; de una actividad, que está mafiada. Mafiarse es la forma reflexiva. Puede aplicarse igualmente a personas y/o actividades. Ejemplos: esa persona ha ido mafiándose poco a poco; ese sector comercial se ha mafiado. En definitiva, las mafias mafian y el que no mafia ni se mafia es porque no quiere o no se deja. Enunciado del verbo: mafiar, mafio, he mafiado, mafiado.

La Vanguardia: objetivo alcanzado

Puede decirse que el diario La Vanguardia es efectivamente la vanguardia del catalanismo separatista y excluyente en el ámbito de la prensa escrita. Quien hojee sus páginas y les eche una ojeada podrá comprobar que entre sus colaboradores y colaboradoras sólo hay nombres de catalanes, catalanistas, separatistas e independentistas. Si acaso algún cardo meseteño a modo de espantapájaros o florecita para cuando el Rey de España pase por la sede de este órgano oficial/oficioso del catalanismo militante. Allí, en algún rincón hay una bandera de España, como la de Pujol ben Gurión. Por si acaso o para cuando haga falta. Mientras tanto, el idioma español también sirve para destruir España; sólo hace falta que esté en manos de separatistas y se sigan sus consignas.
Pregunta ingenua e intempestiva: ¿cuánto tiempo tardarán los agentes de Pujol ben Gurión en catalanizar totalmente, sí, totalmente, la separata Cataluña —en adelante Catalunya— del diario ABC, otrora diario de todos los españoles?

En defensa del cliente: cómo clarificar cuentas bancarias

Arreglar —clarificar— las cuentas bancarias, concretamente los pagos que se hacen por mediación de un banco, puede ser en muchos casos una tarea imposible. Bancos y empresas han creado filtros de curso unidireccional que les permiten no sólo controlar a los clientes sino también y sobre todo cobrar los recibos que quieran, sin que, en la práctica, los implicados-paganos sepan ni cuánto adeudan ni en concepto de qué ni a quién deben dirigirse para averiguarlo y, si lo desean, saldar la deuda supuestamente contraída. Por absurdo que parezca, Pajaro bobo lleva años pagando, a través del banco, recibos que no sabe exactamente de qué son, pues no ha podido averiguarlo. Es posible que Pájaro bobo haga honor a su nombre, pero ésa es la realidad, una realidad a la que ahora quiere poner fin. Para ello ha elaborado un plan.
El plan de Pájaro bobo consiste básicamente en cambiar de banco y domiciliar en la cuenta de la nueva entidad bancaria los recibos limpios y seguros, dejando en la cuenta vieja, ya sin saldo suficiente, los de procedencia desconocida y/o más que dudosa. Cuando la empresa perjudicada, si es que hay empresa y si es que ésta ha sido realmente perjudicada, le escriba reclamando el pago o pagos pendientes, él le contestará pidiéndole que le concrete la naturaleza de la deuda y su cuantía. Entonces Pájaro bobo saldará la cuenta abonando de una vez el importe total, incluso en casos razonablemente dudosos, y colorín colorado esta estafa se ha acabado.

Desde esta página se solicitan, y agradecen por enticipado, ideas que puedan ayudar a solucionar el problema expuesto, que, con variantes, es sin duda un problema, no precisamente nimio, de muchos españoles.

El raposo de Zaratustra

Pájaro bobo ha recibido un mensaje-carta de la raya de Portugal. Le ha llegado por internet y se lo ha enviado don Francisco, alma franciscana y párroco de varios poblados existentes entre el Alagón, en tierras de las Hurdes, y el Tormes, pasadas las Batuecas. En su mensaje, el clérigo le dice que Zara (tustra) está bastante mal, que blasfema mucho (en cualquier caso, más de la cuenta) y, a lo que parece, come poco, pues está transido como un espíritu en Cuaresma, que días pasados estuvo en la iglesia, no en misa, y le entregó un papel con un texto para que él, Francisco, se lo transcribiera y se lo enviara, vía internet, a su amigo Pájaro bobo, que, como los dos saben y lamentan, cumple pena de cautiverio perpetuo en tierra de fenicios, vora al piélago de la Sargantana. El proyecto de Zara, nada descabellado, dice y reza: él, allí en su espelunca, escribe un texto de su puño y letra, se lo entrega a su raposo, el raposo, en funciones de mensajero y cartero, se lo lleva a don Francisco, pastor de almas, y éste, después de descifrarlo, lo encifra de nuevo en lenguaje ciberrnético y se lo remite a Pájaro bobo, que lo recibe y lo lee lindamente como mensaje electrónico en su búnker de pladur.
El mensaje que Pájaro bobo ha recibido hace unos momentos es una prueba y la prueba ha sido un éxito, pues parece ser que le ha llegado en perfectas condiciones de fidelidad y legibilidad. Ahora sólo falta repetir la operación en sentido inverso: el mensaje de Pájaro bobo tiene que llegar a Zara, vía internet, o sea, a través de don Francisco; cuando éste lo reciba, tendrá que hacer una copia en papel y entregársela al raposo para que el raposo se la lleve y se la entregue en mano a su amo, Zara.
Fórmula y comentario
Se trata de un bucle que en el tramo de ida empieza con un texto escrito sobre papel por Zara; a continuación, el texto pasa a la boca del raposo y de ésta a las manos de don Francisco, que lo introduce en la red, donde se transforma en un texto virtual que finalmente es recibido por Pájaro bobo en su ordenador, mientras que en el recorrido de vuelta el mensaje de respuesta empieza en la red como texto virtual escrito por Pájaro bobo y luego, gracias a la intervención de don Francisco, se transforma en un texto sobre papel para que el raposo pueda llevarlo en su boca y, acto seguido, Zara leerlo con sus ojos de miope.
Pregunta ingenua e intempestiva: ¿llegará un día en el que, Dios no lo quiera, Zara envíe sus mensajes vía internet y decida prescindir del raposo?

Duran i Lleida se inventa guerras y enemigos

Duran i Lleida, nacido en la franja de Poniente, sigue fiel a su empeño de hacer méritos para que los fenicios, que, curiosamente, siempre desconfiaron de él, le den crédito y confianza. ¿Cómo? Pues como siempre, inventándose enemigos de Cataluña y de los catalanes, amén de guerras contra su país de adopción. A juicio de Pájaro bobo, este feligrés con alma de sacristán apagavelas lo tiene realmente difícil: su mensaje se lo ha de creer él, aquellos a los que va dirigido y pretende engañar (una vez más) y sus aliados y eternos e irreductibles anemigos personales... Y no se refiere sólo a la Ferrusola, a Pujol ben Gurion y a los Pujolets, mas también a ellos.
Dos preguntas ingenuas e intempestivas
¿Y si después de tanto intrigar, éste hijo de la franja de Poniente y por lo tanto más bien alejado del mar de la Sargantana, se dirigiera a Rajoy, a Zapatero o al Rey y le dijera que no quiere seguir jugando con tres barajas y que, por favor, le den la doble nacionalidad: la española y la fenicia?
¿Debería interpretarse su ruego/petición como un acto de arrepentimiento y sinceridad o como una nueva añagaza para superar y burlar a sus aliados y enemigos encarnizados?

Una opinión

¿Es correcto afirmar que, en el ámbito del razonamiento humano y la convivencia humana, sólo la opinión expresada como opinión es racional y democrática?

¿Pájaro bobo, hombre acabado o cabeza volcánica?


Hace unos años, Pájaro bobo trabajaba todavía en una editorial cuyo dueño y director le había elegido como amigo y asesor o consejero en diversos campos. El buen hombre le mostraba su aprecio y agradecimiento pagándole un sueldo o estipendio más que considerable y proporcionándole condiciones de subsistencia y existencia prácticamente únicas. Verbigracia: Pájaro bobo trabajaba en casa y cobraba en casa; un chófer le llevaba-recogía el trabajo y, a últimos de mes, le entregaba el sueldo en mano y en dinero contante y sonante. No es una película, fue una realidad. De hecho, realidad y sueño duraron algo así como veinticinco años. Precisamente, uno de los sueños del buen hombre era que, cuando él se retirara, su hijo tuviera al lado al subalterno que él había elegido como asesor. Así se lo hizo saber en varias ocasiones, mediante insinuaciones, en forma de propuesta y a modo de deseo o consejo paternal. Entonces, el hijo, heredero y sucesor contestaba como podía para quitarse el muerto de encima, pues de un muerto se trataba, hasta que un día, el último de la historia, ya no pudo contenerse y le soltó a su padre y muy respetado señor mío: «Por favor, no me hable más de ése, ése es un hombre acabado».
Cuando su jefe y valedor, poco menos que descorazonado, le explicó la escena que ponía punto final a su proyecto sucesorio, Pájaro bobo supo no sólo que efectivamente era un hombre acabado por decisión ajena a la empresa y el empresario sino también que, como mínimo, estaba en alguna lista negra igualmente ajena a la empresa y su actividad laboral. Al menos, así lo entendió y así lo interpretó él. Y acertó. Y por eso, cuando algún tiempo después se levantó un muro de silencio en torno a su nombre y su persona como por arte de magia negra, ni siquiera hizo amago de sublevarse. Sabía que le había llegado la hora. Su destino estaba escrito.
Dos preguntas ingenuas e intempestivas
¿Es realmente Pájaro bobo un hombre acabado incluso de cintura para arriba?
¿En cuántas listas negras figura el interfecto con su nombre y su apellido?
Mensaje de ultratumba
Los autores y depositarios de la lista o listas negras donde figura Pájaro bobo pueden dormir tranquilos: el interfecto no les guarda ni odio ni rencor, les está agradecido; tan agradecido que está pensando ponerlos en la lista blanca y en blanco de sus benefactores anónimos.

Blacky como guía o psicopompo


Blacky —la criaturita, the little Thing, das süße Vieh— está enfermo. Como ya tiene catorce años, pensamos que es cosa de la edad. Vete, que es veterinaria y se llama Ester, lo cuida. También Margarita. También Ana. Todo mujeres. Sólo mujeres. Mujer madre y mujeres hijas. Mujeres. Pájaro bobo se limita a observar al paciente y a anotar sus síntomas. En esos síntomas están las etapas o, mejor aún, las estampas de la vejez y la decrepitud. Blacky, cada vez más mimoso y más cariñoso, le muestra qué hay que hacer y no hacer para vivir la muerte como tránsito. Blacky es su psicopompo.
Pregunta ingenua e intempestiva: ¿ha habido algún cínico que pidiera que le enterraran junto a su perro?

Espíritu dialogante versus lealtad


A los políticos: de Vidal-Quadras a Pujol ben Gurión pasando por Rodríguez Zapatero

Entre los políticos y no políticos de la Gran Fenicia de Poniente con sede en la Barceloneta, vora al mar de la Sargantana, es norma exigir, a toda costa y por todos los medios, un espíritu dialogante como condición única e inexcusable para iniciar lo que ellos llaman diálogo y en realidad es siempre una transacción. Que nadie intente siquiera convencerlos de que el punto de partida de toda actividad política en un marco democrático, ya definido, es la lealtad, una lealtad que, por su misma naturaleza, lleva implícita una declaración de principios. No va a conseguirlo. Eso no es tener espíritu dialogante, eso es querer imponer las ideas de uno, eso es fascismo. Y, efectivamente, quienes así hablan y así actúan tienen razón. La lealtad asentada en una declaración de principios es una imposición que, en rigor, nadie está obligado a aceptar. Por lo demás, planteadas así las cosas, los fenicios tienen ventaja, están en una situación de superioridad, pues la mayoría pierde su fuerza y la minoría se impone inexorablemente  por ser más activa, menos escrupulosa, infinitamente más inteligente siempre que se identifique la inteligencia con la perfidia.
Tres preguntas ingenuas e intempestivas
¿Hay que tener espíritu dialogante con los que piden espíritu dialogante como punto de partida y condición única y omnivalente de la actividad política?
¿Qué queda del marco democrático si se acepta esa condición o, más exactamente, esa mposición?
¿Qué es o debe ser primero: el diálogo o la lealtad?
Be water, my friend...

Pájaro bobo contesta a Zaratustra (primera respuesta)

Amigo Zaratustra, tu pregunta sobre el Superhombre y Mesías, y, concretamente, sobre si debe o no debe ser de estirpe judía, me resulta muy difícil. No sé qué responder. Tendré que meditar en ello, a lo mejor se me ocurre alguna idea. Por ejemplo: puede ser judío y antijudío, mejor dicho, judío sionista y judío antisionista, como Chomsky, como Tugendhaft, como tantos y tantos hijos de Jacob nacidos en la Mitteleuropa del largo siglo XIX. A mi modo de ver, lo más apropiado sería tal vez que fuera judío de madre, que es lo que cuenta, máxime habida cuenta que, por ser hijo directo de Dios, el Mesías no tiene padre humano. Como dicen por aquí, tú mismo. Otra posibilidad es que no lo digas y hagas de ello un enigma teológico y un recurso literario. Creo que lo uno y lo otro darían juego. Según la Revelación, el pueblo judío es el pueblo elegido, pero, claro, si no hay Revelación... De todos modos, no acierto a entender por qué la vida de la humanidad, al menos de la humanidad occidental, gira en torno al pueblo judío: en el plano diacrónico, histórico y/o mítico-legendario, y en el plano sincrónico o político. Extraña sinécdoque, ecuación incomprensible y, mientras tanto, irracional.
Amigo Zara, tengo la impresión de que no te he ayudado mucho; además, aquí va mi pregunta ingenua e intempestiva: ¿cómo es que durante el corto siglo XX ideólogos, pensadores, estrategas y políticos judíos dirigieron los dos bandos que protagonizaron la guerra fría por espacio de setenta y cinco años?

Maragall, Piqué, Carreras: tres hombres para una misma idea

En opinión de Pájaro bobo, la idea capital consiste en cerrar el frente monocatalanista e independentista de Cataluña, de modo que aquí, a casa nostra, todos los partidos estén debidamente homologados y catalanizados, y, a partir de ahí, la política la hagan ellos, sólo ellos, para ellos. Maragall, uno de los padres del invento, creó un partido que, formado en su inmensa mayoría por obreros españoles, no era ni obrero ni español ni socialista. Y, además, traficaba con sus votos —en realidad se los vendía— y engañaba al PSOE como aliado autonómico. Piqué recibió el encargo de hacer lo mismo, salvedades aparte, con el Partido Popular de Cataluña, o sea, con los funcionarios y pequeñoburgueses de su pequeña y débil formación. «Pan comido: abrimos la compuerta para que salgan los charnegos y entren las Nebreras y los Vendrells. Pujol ha dicho personalmente que está de acuerdo. El Sanedrín, también. Y ya es sabido que los de Madrid ni se enteran». Lo de Carreras no era muy distinto, pero tal vez sí un poco más complicado. El presunto Partido de los Ciudadanos, formado en su inmensa pequeña mayoría por disidentes, desencantats, de los Maragalls y los Piqués, tenía conciencia de lo que estaba en juego. Su primer éxito fue, a todas luces, su sentencia de muerte. El Sanedrín catalán decidió que había que reventarlo antes de que se desmadrara, cobrara fuerza y viniera un segundo Vidal-Quadras. Quien vino fue un catedrático de Derecho Constitucional, el Manso del Raval, con el encargo de reconducir las ideas y las aguas. Y en eso está. Miserable, miserable.
Pregunta ingenua e intempestiva: ¿conseguirá el Sanedrín catalán aniquilar todo movimiento de inspiración democrática que surja en estas tierras y además hacerlo en nombre de la democracia y del pueblo de Cataluña?

Alma de mujer

Se llamaba Isabell. La conocí en una estación. Tal vez la Hauptbahnhof de Basilea. Mujer de buenos sentimientos, Isabell me ofreció su regazo. Generosamene, desinteresadamente, heroicamente. Gracias a ella viví, sobreviví. Y, gracias a ella, aprendí. Siempre se lo agradecí y se lo agradeceré. Aun así, lamento no haberlo apreciado debidamente en su momento. Schuldgefühl. Ese sentimiento de culpa me ha perseguido durante un largo tramo de mi vida. Ahora, a más de cuarenta años de distancia, le pido perdón, le doy las gracias, pienso en ella y le deseo suerte.
Pájaro bobo está convencido de que sólo una mujer puede hacer feliz a un hombre, humanamente feliz, en la medida en la que un hombre puede ser feliz o, al menos, vivir un momento con ilusión. Hasta siempre, Isabell. Y recuerda: todo lo que me diste sigue siendo tuyo.

Así escribía Zaratustra (carta de las Batuecas)

Pájaro bobo ha tenido noticias de Zaratustra, que sigue residiendo en las Batuecas, exactamente en un paraje de la vertiente de la sierra de Gata que mira al Norte y a Poniente, ya en la raya de Portugal. Allí vive desde que una noche feliz, cosmogénica, se le reventó el cacumen, se le iluminó la frente y dio en loco. En su carta, escrita por párrafos en alemán, en griego, en latín y en español caballeresco-quijotesco, Zaratustra le cuenta a Pájaro bobo, amigo, discípulo y por ende aspirante a loco, que está contento, que allí, en aquel otro mundo que ahora es su mundo, puede gritar y blasfemar como Dios manda, que está escribiendo un libro, el último, que ya lo tiene casi terminado fertig!, que los indígenas le quieren, que le llevan melones de secano con semillas de color del oro y unos frutos a los que ellos llaman sandías de árbol, que cada día tres lobeznos como tres angelotes puros y salvajes acuden a comer de su mano y en su mano, siempre al amanecer y al anochecer, que los domingos por la mañana, entre las siete y las ocho, va a la iglesia del pueblo, que no es pueblo, tampoco villorrio, sólo alquería, que primeramente habla con Dios en latín y en griego y, después, en vernáculo con el señor cura, que se llama Francisco y es persona ilustrada y de buenos sentimientos, que el otro día encontró un raposo herido, junto a un arroyo, que se lo llevó a su espelunca y que ahora el raposo, que responde a la voz Menschenfreund (Amigo del hombre), come y duerme con él, que cada mañana se levanta con el Sol, padre de todas las criaturas, y que cada noche habla con las estrellas, amigas y compañeras de infortunio, que una noche estuvo a punto de tocar una con la punta de los dedos, que una voz o espíritu llegada o llegado del Cosmos (das All) le ha comunicado con sigilo que la Tierra, el universo, todos los universos, el Cosmos, están a punto de vivir/revivir un cataclismo que será como un Big Bang que pondrá fin a todos los Big Bangs, que el Cosmos ya no existe, que, en realidad, no existió nunca, que, en realidad, siempre fue sólo una idea de Dios, acaso, necesariamente, la única idea de Dios, que cuándo él, Pájaro bobo, le hará el honor de visitarlo, que ya le tiene preparado un huerto de regadío con una humilde y muy historiada y muy sabia teoría de acequias árabes para que juegue en ellas y con ellas, que qué libros lee y quiere leer, que allí, en su monte, que es su patria, hay animales, no alimañas, que se puede dormir a pierna suelta, que lamentablemente allí no hay ni doncellas ni concubinas de caderas anchas, que, por no haber, no hay ni siquiera puticlistas para reclutas y otros menesterosos, que ya ha hablado con un gañán y le tiene reservado un monte como el suyo, cerca del suyo, que allí puede montar su tienda, su morada o su tabernáculo, que naturalmente allí, en el monte, también hay sitio para su industria, con subalternos o sin subalternos, que no sea malpensado, que no piense en el Gólgota, que a ser posible se dé prisa en ir, que él, Zaratustra, siente, presiente que su hora se acerca. Que si no puede ir, que le escriba, que le envíe su testamento o legado, que quiere ponerlo junto al suyo, el de Zaratustra, en el libro testamento que está escribiendo.
Postdata
En una primera postdata, garabateada en alemán y en letra gótica, el profeta, loco y amigo Zaratustra explica a Pájaro bobo que el protagonista del libro testamento que está escribiendo es a la vez Superhombre y Mesías, pero que no quiere asignarle estirpe judía, que qué opina al respecto él, escrutador primigenio e infatigable del alma humana, unermüdlicher Urforscher der menschlichen Seele.
En una segunda postdata o, más bien, nota a pie de página, apenas legible, Zaratustra pregunta a su amigo cuál es la palabra española de etimología griega que significa mujer de caderas anchas.

Así escribía Zaratustra...