Blogia
La industria de Pájaro bobo

política

El Estatuto de Cataluña como trampa diabólica

Sin toma de conciencia no hay acción racional y eficaz

Un comentario con pretensiones de editorial aparecido hoy en el diario ABC nos confirma que algunos españoles responsables empiezan a estar muy seriamente preocupados. El Estatuto de Cataluña es en realidad una bomba de relojería que, al explosionar, se deshace en miles de trozos de metralla. A la postre, España queda supeditada a Cataluña merced a una maniobra envolvente que va de la autonomía a la suprasoberanía pasando por el Estado pseudofederal. Lamentablemente, la inmensa mayoría de los españoles siguen sin enterarse de la película. En rigor, los separatistas catalanes vieron hace ya bastante tiempo (como cincuenta años) que, dada la ignorancia y el poco sentido patriótico de los españoles, ellos, pueblo superior, podían no sólo conseguir la soberanía de Cataluña sino incluso someter a España y a los españoles a un estado de dependencia real, siempre con cargo al erario del Estado español. Ese es el proyecto del separatismo catalán, ese es su concepto de la soberanía compartida, ese es su estado federal o confederal. Por lo demás no deja de ser peregrino e incluso absurdo que, mientras las eminencias grises del diario ABC ven ahora con cierta claridad que los separatistas catalanes han elaborado un proyecto para apoderarse de España y sojuzgar a los españoles, no adviertan que desde hace tiempo tienen a ese mismo enemigo en casa con un objetivo prácticamente idéntico: apoderarse del periódico y ponerlo a su servicio. En cualquier caso, Pájaro bobo sigue martirizado por la angustia que se apoderó de él una noche, hace ahora unos treinta años, cuando una voz le desgarró el alma con el fatídico oráculo «¡hay una conjura para destruir España!». Y en esas estamos.
Pregunta ingenua e intempestiva: ¿quedan aún suficientes españoles con arrestos susficientes para romper de cuajo la conjura separatista?

Propuesta a todos los españoles

Donde sólo hay una nación sólo debe haber un nacionalismo

Propongo a todos los españoles que en lo sucesivo, cuando se refieran de palabra o por escrito a los separatistas, los llamen separatistas y, cuando se refieran de palabra o por escrito al separatismo, lo llamen separatismo. Evidentemente, los separatistas tienen derecho a llamarse como quieran, pero los españoles tenemos derecho y, a mi modo de ver, obligación de llamarlos como lo que son para nosotros y para España.
Dos preguntas ingenuas e intempestivas
¿Es lógico que nosotros, los españoles, utilicemos el vocabulario de los que quieren destruir España?
¿No es eso también una imposición?

El espíritu de la ley

Dos preguntas ingenuas e intempestivas
¿Alguien puede decir que la ley de la Memoria Histórica está inspirada en la magnanimidad?
¿En qué espíritu está inspirada la ley de la Memoria Histórica?

Metamorfosis y mitologías: Enric Juliana

¿Puede alguien despreciar la lengua en la que escribe?

Enric Juliana, conocido en esta página con pretensiones de latifundio virtual, primero, como el Topo del Retiro y, después, como la Cucaracha de Kafka, escribe en una lengua que no es la suya. Y se le nota. Cada vez lo hace peor, con menos orden, con menos chispa, con menos gracia, con mucha más mala baba. Para eso está ahí y para eso le pagan. Además se le ve reprimido. Con ganas de que el personal ultra de los Madriles monte una bronca tras otra y así él pueda montar las suyas de letra y veneno, a la usanza fenicia, y, a renglón seguido, hablar del oasis catalán, ese oasis de paz, democracia y lealtad situado a orillas del mar de la Sargantana, meridiano de las Columbretes. Y, hablando de lealtades, Pájaro bobo se pregunta por qué en la lengua del subsodicho no se emplean prácticamente nunca, nunca, palabras como traición y cobardía ni hay memoria histórica de alguien que se distinguiera por traidor y cobarde.
Pregunta ingenua e intempestiva: ¿puede construirse una nación sin una mitología de heroicidades y traiciones?

Rosa Díez-Vidal Quadras, una alianza con fuerza popular y sentido de Estado


Fuera conjuras, abajo barreras artificiales


Rosa Díez ha demostrado que, a poco que la dejen, arma la marimorena y en una sola sentada se merienda, como mínimo, medio PSOE, mientras que hace ya algunos años Vidal-Quadras hizo historia denunciando la dictadura de los separatistas catalanes capitaneados por Pujol ben Gurión y puso de manifiesto que sólo con unas elecciones mínimamente libres y democráticas era capaz de desmantelar el tinglado político-económico de los herederos de las cien familias. Fraude sobre fraude, estafa sobre estafa, dictadura sobre dictadura. Allí, en Vascongadas, dictadura del terror y el trabucazo; aquí, en la otrora dulce Cataluña, dictadura de la intriga, la opresión mafiosa y la muerte civil.
En opinión de Pájarbo bobo, Rosa Díez y Vidal-Quadras pueden y deben capitanear esa alianza que la inmensa mayoría de los españoles desean y reclaman para impedir la desintegración de España. En rigor, su deseo debería prevalecer precisamente por democrático.
Pregunta ingenua e intempestiva: ¿hay alguna fuerza oculta y muy poderosa empeñada en que se consume la destrucción de España a pesar de la voluntad integradora de la inmensa mayoría de los españoles?

Consigna: acabar de una vez con el Tribunal Constitucional


¿Puede triunfar la conjura sobre el Estado de derecho y sus instituciones?


Como los españoles saben que el Estatuto de Cataluña es el protocolo de una conjura y como los separatistas catalanes saben que el Tribunal Constitucional no puede dar el visto bueno al protocolo de esa conjura con nombre de Estatuto, los separatistas catalanes han decidido acabar con el Tribunal Constitucional. Y en esas están.
Pregunta ingenua e intempestiva: ¿qué pasará si el Tribunal Constitucional no está en condiciones de pronunciarse sobre el Estatuto de Cataluña y triunfa la conjura separatista?

12 de octubre: el Rey tiene la palabra


Cuando España cruje

Periódicos y periodistas franceses y alemanes han alertado sobre la gravedad de la situación política de España. Sus análisis tanto de la crisis como de las causas que la han generado son infinitamente más certeros que los de sus colegas españoles. Le Figaro dice, más o menos, que la arquitectura de España cruje. Cierto, y muy grave. Mi diagnóstico es necesariamente elemental: las fuerzas destructivas son considerablemente más eficaces que las fuerzas constructivas. España, nuestra patria, está hoy a merced de cuantos quieren destruirla. En mi opinión, eso es lo que hay que entender y lo que hay que afrontar. Para mí ya es 12 de octubre. El Rey tiene la palabra.

Mi homenaje a España en el 12 de octubre


Como español y, en no menor medida, como huérfano de guerra, estoy a favor de todas las disposiciones legales que promuevan la unión y la reconciliación de los españoles, al margen de cualesquiera ideologías. En aras de ese ideal renuncio de buen grado a los derechos que puedan corresponderme. No quiero que se utilice mi nombre ni para perpetuar enfrentamientos ni para saldarlos con ajustes de cuentas.
Pregunta ingenua e intempestiva: ¿a qué fin sirve la ley de la Memoria Histórica?

Mensaje de los separatistas catalanes para el 12 de octubre


Españoles, dadnos vuestro dinero y construiremos una nación y un Estado y os convertiremos en nuestros esclavos.

Rosa Díez y el Partido de los Ciudadanos contra la fenodemocracia y la omertà

Cuando la ilusión es una realidad

Rosa Díez es una figura con gancho, máxime ahora cuando la televisión decide quién vale y quién no vale para la política. Su proyecto tiene grandes posibilidades pero también corre gravísimos peligros. A Pájaro bobo la línea del Partido de los Ciudadanos le parece más modesta pero igualmente más realista, valor a tener muy en cuenta en esta España en la que se ignora sistemáticamente la realidad social. A pesar de los enconados ataques de que ha sido objeto, su joven líder ha conservado en todo momento no sólo el equilibrio sino incluso la compostura, de modo que, como se diría en el boxeo, no se le ha descompuesto la figura ni si siquiera con una bala en la frente. Habrá que ver qué queda de Rosa y Rivera cuando tengan que elegir entre la supervivencia y la muerte política. Estamos en el reino de la fenodemocracia con su particular y peculiar omertà.
Pregunta ingenua e intempestiva: ¿conseguirán los dos consolidar un proyecto nacional y salvar así la dignidad de millones de españoles?

Gran tamborrada para el día de la Hispanidad


Sería la del alba...

Enric Juliana, agente del Sanedrín catalán en los Madriles y miembro destacado del equipo de voceros de Pujol ben Gurión, está que no se tiene en pie. El muy ladino se viene maliciando que, en el fondo, la quema del Rey de España en efigie ha sido una encerrona perpetrada por los ultras españoles, y para él todos los españoles semos ultras, con el único fin de desacreditar a los pacíficos y leales hijos de Sant Jordi. Y en esas sigue. A decir verdad, con la mosca detrás de la oreja y husmeando arriba y abajo, en las vías del alcantarillado (clavegueram), para averiguar qué traman los habitantes del Gran Madrid, en el bien entendido de que para él toda España, menos Cataluña y Vascongadas, forma parte del Gran Madrid. Encuentre lo que encuentre el tal Juliana, a sus ojos será siempre una conjura contra Cataluña y sus angelitos blancos. Hasta que acierte.
Pregunta ingenua e intempestiva: ¿habrá el próximo día 12 de octubre algo más que una tamborrada en estos latifundios?

12 de octubre, día de la Hispanidad

Una fiesta nacional para llorar

A pocos días de la que fue y debería seguir siendo fiesta nacional de los españoles, Pájaro bobo se pregunta:
¿Qué numeritos tendrán preparados por separado pero conjuntamente los separatistas vascos y catalanes?
¿Estamos ante el asalto final al Estado?
¿Cuál es la idea última de ese ser traidor, miserable e indigno llamado José Luis Rodríguez Zapatero?

La nave de España y su derrota


El peor de los casos posibles como referente y punto de partida

Dado el curso de los acontecimientos y la tendencia general de la política española en estos momentos, no es difícil ver quiénes gobiernan/desgobiernan realmente la nave de España y a dónde la están llevando, sin que los españoles hagamos nada realmente eficaz para impedirlo. Ya ahora podemos y debemos ver el punto de llegada y ahí, en el peor de los casos posibles, es donde, a mi entender, debemos situarnos mentalmente para poner remedio.
Pregunta ingenua e intempestiva: ¿y cuál es para  España y los españoles el peor de los casos posibles?

Al Tribunal Constitucional: la salud democrática de España y sus regiones


¿Puede y debe seguir financiando España su destrucción?

Todos los españoles, empezando por los miembros del Tribunal Constitucional, deben saber que, como el Parlamento de Cataluña no es representativo de la realidad sociopolítica de Cataluña, no es democrático y que, como no es ni representativo ni democrático, todas sus leyes, disposiciones y normas, o como quiera que se llamen, son ilegítimas. Ilegítimas y fraudulentas.
Pregunta ingenua e intempestiva: ¿es lícito y legítimo dar por válida la actuación normativa del Parlamento de Cataluña como hecho consumado o, por el contrario, eso aumenta, a cada día que pasa, la gravedad del delito y la responsabilidad de quienes tramaron y llevaron a cabo el fraude?

Datos para la historia de una conjura

Zapatero, el jefe de Gobierno que se confabuló con los separatistas para destruir España

A Pájaro bobo le consta que, cuando el PSOE ganó las últimas elecciones generales y Zapatero fue proclamado jefe del Gobierno de España, los separatistas catalanes, conscientes de la oportunidad que se les ofrecía y con la que venían soñando desde los tiempos de la República, decidieron acelerar el proceso independentista y explotar rápidamente tanto la debilidad del Ejecutivo como la falta de sentido de Estado y conciencia patriótica de su primer mandatario, pero sobre todo su querencia republicana y sus simpatías por los movimientos centrífugos, a los que quería utilizar para desmantelar definitivamente el Ejército e impedir que en el futuro la derecha pudiera volver a formar un bloque sólido y compacto respaldado por la sociedad civil, con la amenaza permanente de levantamientos y golpes de Estado en caso de que se pusiera en peligro la unidad nacional. En estas condiciones, el Estatuto de Cataluña fue redactado, presentado y aprobado en pocas semanas con la idea de anticiparse a toda posible reacción. Por consiguiente, tanto su contenido como su tramitación fueron fruto de una conjura para acabar con España como nación unitaria aprovechando a la vez su debilidad y la falta de patriotismo de su jefe de Gobierno. La situación actual, con fuego en los dos costados de nuestra Patria como anuncio y anticipo de su destrucción, se inscribe en el marco general de esa misma conjura.
Pregunta ingenua e intempestiva: si todo esto es cierto, y lamentablemente lo es, ¿qué hay que hacer para impedir que se consume tamaña traición?

El golem


Historias rabínicas

Pujol ben Gurión y Maragall ben Ariel son los dos Sumos Sacerdotes del Sanedrín catalán y Joseph Montilla es su golem,
pero, pregunta ingenua e intempestiva, ¿qué es un golem?

El Sanedrín catalán


Tres preguntas ingenuas e intempestivas
¿Qué es el Sanedrín catalán?
¿Quiénes lo forman?
¿Cuáles son sus funciones?

De «La Vanguardia» de Franco a «La Vanguardia» del Sanedrín


Cada época tiene su espíritu, su
Zeitgeist

Hace años, cuando Cataluña era una región de España y España tenía una dictadura en toda regla, La Vanguardia española era el periódico de todos los barceloneses desde el Ebro hasta el Canigó. De los burgueses, por franquistas y aprovechaos; de los obreros y el lumpen urbano, suburbano y suburbial, porque sus hojas servían para envolver el bocadillo matutino y tempranero. Y, además, porque La Vanguardia española tenía prácticamente la exclusiva de los anuncios en prensa, de modo que lo primero que hacía todo bicho viviente que buscaba trabajo era comprarla y estudiar su letra menuda como fuera y donde fuera: en un banco de la calle, en el metro, en una tasca, en casa. Entonces La Vanguardia era ostensible y ostentosamente española. Así se llamaba y como tal se vendía. Pero los tiempos cambian y, a pesar de lo que dejó dicho y escrito el judío Miguel de Cervantes Saavedra, las artes no siempre se perfeccionan. Con la fenodemocracia(*), La Vanguardia se desprendió de su ominoso apéndice y se convirtió en el órgano oficial/oficioso del Sanedrín catalán y en la cartelera de catalanismo más intransigente y, por eso mismo, mejor subvencionado, pero curiosamente con ello perdió su pingüe monopolio. Ahora, La Vanguardia tiene que competir con muchos rivales y algunos enemigos poderosos. Y si es cierto que siempre le quedarán las subvenciones en forma de publicidad institucional, también lo es que, a la larga, eso es una trampa-ciénaga, pues limita la capacidad de lucha y reduce el instinto de supervivencia. Ahora, los colaboradores del órgano del Sanedrín catalán son seleccionados y designados por un comité ad hoc que valora por encima de los conocimientos del aspirante su pedigrí, un pedigrí que empieza, y en muchos casos termina, con el apellido. Y quien quiera ver y comprobar en qué está quedando la cultura catalana sólo tiene que examinar su suplemento hebdomadal, una cultura en la que se premia el desconocimiento de España y, muy especialmente, el uso vicioso de su lengua.
Resumiendo, La Vanguardia se ha empequeñecido, incluso físicamente. Eso parece indicar que, a pesar del cuantioso flujo dinerario aportado por sus patronos, tiene problemas de liquidez. Habrá que ver si, aun así, sigue la línea emprendida con la implantación de la dictadura catalanista en estas tierras. Pájaro bobo, llevado de su buena/mala fe, la ve convertida en un periódico de provincias o, mejor/peor aún, en un periódico comarcal, íntegramente en catalán y exclusivamente para catalans de la ceba.
Pregunta ingenua e intempestiva: ¿dónde meterá el Sanedrín catalán a todos sus amanuenses que no tengan cabida en las estrechas columnas de La Vanguardia?

(*) Fenodemocracia, democracia aparente y, por lo general, fraudulenta; término ideado por Pájaro bobo.

La hora de la España silenciada


Movimiento popular frente a montajes políticos

Por lo que uno lee, y aún no oye, las aguas han alcanzado la cota máxima permisible, y, automáticamente, han sonado las alarmas de la central nuclear. Después de Estatutos que eran Constituciones, después de referendums que eran declaraciones de independencia, después de programas económicos que eran repartos del patrimonio, después de quemas de la imagen del Rey que eran una aniquilación simbólica de la monarquía y de la España democrática, llegó la noticia: hay tratamiento, tratamiento democrático, y el tratamiento está a punto. Afortunadamente, en esta ocasión no va a ser un golpe militar sino un movimiento popular y, por lo tanto, genuinamente democrático el que ponga fin a la situación política creada dolosamente por un gobernante sin visión de Estado en complicidad con las minorías separatistas —sí, minorías— de la periferia. Y como se trata de un movimiento popular y por lo tanto integrador, será bueno que incorpore españoles leales de toda procedencia ideológica. En ese sentido estoy convencido de que un Vidal-Quadras en plena forma acabaría en cuestión de horas con el inicuo y mafioso montaje del Tripartito y del Sanedrín catalán.
Pregunta ingenua e intempestiva: ¿alguien duda a estas alturas de que Zapatero, Ibarreche, Carod-Rovira, Maragall y Pujol son auténticos delincuentes?

Alarma en ABC

Como Ángel Ganivet y Miguel de Unamuno, los que hoy amamos apasionadamente a España la amamos con dolor

Alguien dejó escrito que hay que leer el diario ABC, como mínimo, en los momentos de crisis nacional. Desde hace tiempo, Pájaro bobo cumple ese mandamiento con devoción patriótica. Tanto es así que en realidad no lo lee, lo estudia. Hoy ha encontrado en las últimas líneas de su Tercera el siguiente mensaje: «Y si algunos, como parece, quieren romper la baraja, tendrán que atenerse a las consecuencias. El arsenal consitucional es amplio y variado, y una mayoría —más o menos silente— está dispuesta a utilizarlo y a respaldar al Gobierno democrático que se decida a hacerlo. El que quiera entender que entienda, porque a buen entendedor pocas palabras bastan».
Dos observaciones
Primera. La escalada anarco-separatista promovida desde la periferia con la connivencia del Gobierno de Zapatero no ha escapado a la mirada de quienes, al margen del juego político, velan por la unidad y persistencia de España como nación y Estado de derecho.
Segunda. La defensa de la Constitución es la defensa de la España democrática y las agresiones a la Constitución son agresiones a la España democrática y a las instituciones en las que ésta se asienta.
Pregunta ingenua e intempestiva: ¿por qué hasta ahora se ha mantenido al margen de la trifulca el muy ladino Pujol ben Gurión?