El carallot Carod, ministro de Asuntos Exteriores de la ciénaga de los Caimanes (que no tiene nada que ver con la Isla de los Caimanes), ha convocado a los embajadores de medio mundo en su residencia de la Barceloneta, vora al mar de la Sargantana. A Pájaro bobo ya no le preocupa qué estará maquinando este hijo de la gran Fenicia, la Fenicia de Poniente, meridiano de las Columbretes. Pregunta ingenua e intempestiva: ¿tendrá el ministro de Asuntos Exteriores de nuestro país vecino medallas de Sant Jordi y guías de Cataluña (en catalán e inglés) para todos los convocados?
A juzgar por lo que uno lee y oye, pero sobre todo por lo que ni lee ni oye, los socialistas de Extremadura y Andalucía están cogidos en la trampa del PER, que en muchos casos es algo así como el momio o la bicoca de la sopa boba. Con el PER se compra la paz social y con la paz social se compran los votos. La justicia distributiva es el arma de nuestros pseudosocialistas para deshacerse de sus problemas y endosárselos a los que vienen detrás. Con el PER o a causa del PER, como eterna espada de Damocles, los separatistas catalanes chantajean no sólo a los administradores de las dehesas y los latifundios, los compañeros y subalternos Ibarra y Chaves, sino también a su superior, nuestro indigno jefe de Gobierno. Ya veremos qué hacen cuando lleguen los moros y los cojan durmiendo la siesta. Porque cada día llegan jornaleros de allende el estrecho, incluso de allende la morería, y el PER ni desaparece ni mengua. A los separatistas catalanes, la existencia del PER les es muy útil, pues les sirve para tapar la boca a todo el que intenta criticar, denunciar o simplemente dar a conocer sus abusos y extralimitaciones. La independencia de Cataluña tiene un precio: en dinero, en territorios y en dignidad. Dos preguntas ingenuas e intempestivas ¿Cómo es posible que, mientras todos los extranjeros que llegan a España procedentes de países del Este o del Sur encuentran trabajo, haya más de un millón y medio de españoles que no trabajan porque, según ellos, no encuentran trabajo? ¿Por qué no prueban a echarse al mar y ganar la costa a nado o en cayuco, disfrazados de senegaleses?
A los ojos de Pájaro bobo, gran aficionado al boxeo, Rajoy es un púgil voluntarioso, honrado (ni honesto ni deshonesto) pero torpe o, al menos, con poca intuición y poca garra. Lucha con tesón, con entrega y con lealtad de gong a gong. Desprovisto de un punch demoledor, sólo puede pensar en derribar a su contricante, nunca enemigo, por acumulación de golpes; acaso, en ganarle a los puntos por cansancio. A Rajoy, púgil sin nervio, le falta y, afortundamente, le faltará siempre aquel instinto asesino de que hablaban con admiración los grandes cronistas neoyorquinos en la época dorada del pugilismo americano, el período comprendido entre los años veinte y los años cincuenta del siglo pasado, cuando Norteamérica era la Meca del boxeo y el boxeo significaba gloria, fama y dinero —Hollywood—, cuando los gimnasios se llenaban de jóvenes procedentes de los slums urbanos y de los barcos negreros de la inmigración: puertorriqueños, italianos, irlandeses, polacos y judíos. Rajoy no es púgil taquillero; le faltan recursos y, en opinión de Pájaro bobo, le sobra mesura, la mesura que nace de los escrúpulos de conciencia. De sus dos segundos, Acebes es el malo, hasta el punto de que se le atribuye talante de inquisidor; Zaplana es el relaciones públicas con posturitas de salón y famoseo. Haría pareja con Esperanza Aguirre. ¿Con De la Vega? No, con ésa no. Los dos son hombres de brega, en el cuadrilátero, en el Parlamento/ringside y sobre todo en esos pasillos y esos corrillos en los que se apañan los resultados y se reparten las bolsas o, lo que es igual, donde se ganan y se pierden los combates. Desde las victorias por kao técnico hasta las descalificaciones por golpe en el bajo vientre y/o en la entrepierna. Pero, a diferencia de los musculados volatineros del Wrestling anglomexicano,estos luchadores se juegan la vida a cada tañido de la campana. Un golpe en la cabeza puede convertirse en una trepanación del cerebro. Enric Juliana hablaba el domingo pasado en La Vanguardia de la «resurrección de Zapatero». Sin duda, una metáfora feliz y certera para definir/escenificar la recuperación de este prestidigitador/funámbulo de las doce cuerdas cuando yacía sobre la lona a merced de los puños de su contrincante. El gran acierto/hallazgo de sus preparadores y estrategas fue, a todas luces, la añagaza-señuelo (léase vale o cupón) de los dos mil quinientos euros para hijo habido o por haber. ¿Parto o aborto? En cualquier caso, golpe de mano efectista y eficaz. Zapatero les hizo caso y ganó holgadamente el asalto. El asalto y tal vez el combate. Pero hay que añadir que si les hizo caso fue porque esa manera de actuar —promesas, promesas— responde a su talante más profundo y desleal. Para las familias con hijos, el argumento del dinero en la cuenta bancaria eclipsa todas las actas. Ahí no hay acta que valga. Pero eso es demagogia y la demagogia es fraude y, a la larga, el fraude se paga. Zapatero va acumulando errores en su haber, pues esas victorias momentáneas y aparentes deben contabilizarse entre los errores de este púgil que pretende ganar todos los asaltos, incluso todos los combates, con golpes de gracia, en su mayoría de dudosa legitimidad/legalidad, aplicados en el último minuto, instantes antes de que suene el gong. Pájaro bobo, que se confiesa tan aficionado al boxeo como conocedor de la naturaleza humana, está convencido de que la gran ventaja/desventaja de Zapatero radica en que carece de conciencia ética. ¿Prueba? El subsodicho puede mentir y sonreír al mismo tiempo sin el mínimo rubor, sin el mínimo estremecimiento de su alma, de sus ojos, de su cuerpo. El hecho es tanto más grave cuanto que quien así se comporta dice profesar una ideología que aboga por una sociedad justa o, para ser precisos, por una sociedad cada vez menos injusta. En cualquier caso, para conocer el resultado definitivo del combate habrá que esperar a que se emita el veredicto, y aquí el veredicto lo emite la sociedad en las urnas. Mientras tanto, una pregunta ingenua e intempestiva: ¿es posible que Zapatero pase a la historia del deporte de las doce cuerdas como el púgil-funámbulo de sonrisa de hielo y guante blanco?
Son muchos y poderosos los que, sobre todo en Cataluña, están empeñados en destruir el Partido de los Ciudadanos. Sometido al fuego cruzado de sus enemigos internos y externos, la joven formación tiene un futuro incierto, que va desde la desnaturalización, a cargo de Bouza-Brey et alii, hasta la extinción práctica, pasando, claro está, por una supervivencia controlada, condicionada e instrumentalizada, a manos de Francesc de Carreras, gente y agente del establishment protector/protegido de la Generalidad. Aun así, la idea del tercer partido sigue en pie y, a juzgar por los comentarios de ciertos políticos catalanoseparatistas, el proyecto cobra o, para ser exactos, recobra más fuerza cada día. Sería el partido de la tercera España, el partido de los que quieren mandar en España y, al mismo tiempo, insisten en que no son españoles. Nadie sabe si les va a salir bien la jugada. No debería. Pájaro bobo aboga por un tercer y primer partido, capitaneado por Vidal-Quadras, que acabe para siempre con todas las traiciones y todas las complicidadades. Una vez más no duda en parafrasear a Heidegger para decir que en estos momentos, acaso como nunca, a España le va el ser en el ser. Dos pregunta ingenuas e intempestivas: ¿puede existir España sin España? ¿Es lícito que los que no se sienten españoles decidan el futuro de España y los españoles?
El diario La Razón reproduce hoy, en su página 29, la entrevista que A. Rubio hizo a Douglas Murray, politólogo. He aquí las palabras del entrevistador y el entrevistado. Usted dice que el neoconservadurismo es necesario. ¿Debe Europa girar hacia él? Sin duda. La etiqueta «neocon» está tan vilipendiada que casi nadie quiere utilizarla. Pero, en términos históricos, el futuro es suyo. porque describe un mundo real que mucha gente comprende. ¿Cree que Sarkozy es un «neocon»? No. Está más cerca de Chirac, de la misma forma que la señora Merkel está más cerca de su predecesor. ¿Echa usted de menos a Blair? Sin ninguna duda. Por cierto, ¿diría que la guerra en Irak marcha peor de lo previsto? Es cierto. Pero no podemos abandonar. Si fallamos, los terroristas nos seguirán hasta nuestras casas y daremos una señal que los iraquíes no nos podrán perdonar. La situación es mala, pero puede ser peor. No le gustó la retirada española... Zapatero dio el mayor impulso que cualquier democracia ha dado a los terroristas. Y el mensaje que envió fue que, si matas a suficientes personas, conseguirás lo que quieres. Le pueden rebatir: tres ataques en Gran Bretaña, uno en España. El número de ataques no es determinante para calibrar algo así. La diferencia está en que España dio a Al Qeida una prueba de lo que puede conseguir también en otros países.Y le haré una predicción: los terroristas no van a parar en España ni en ningún otro sitio. Esto seguirá. Pinta un futuro poco alentador. Le diré más: habrá más bombas en España, tanto si gobierna Zapatero o cualquier sucesor de cualquier partido. Los terroristas no pararán incluso si «liberan» las llamadas «tierras del islam». Su guerra es contra Occidente. Y como toda guerra sólo se solucionará con la derrota de una de las partes.
Hasta aquí, la entrevista, una entrevista de contenido aterrador. Habrá que esperar un milagro o, mejor aún, una cadena de milagros, pues el entrevistado, con toda su politología, se ha olvidado de decir que en una guerra de esas proporciones no habría ni vencedores ni vencidos, sólo aniquilados. Pregunta ingenua e intempestiva: ¿podemos y debemos pensar que el fin de la humanidad está inexorablemente a la vuelta de la esquina y que nosotros somos los agentes inconscientes y fatales de su destrucción?
Con un escapista como Zapatero, la oposición debería tenerlo muy fácil. Dada la afición de nuestro jefe de Gobierno al juego subterráneo, Rajoy debería aferrarse con todas sus fuerzas, como Ulises, al mástil de la Constitución. La ley y sólo la ley. La ley como norma y referente. El líder popular no tiene por qué entrar ni en el juego de las trapisondas ni en el intercambio de acusaciones ad hominem. Lo único que necesita es visión de Estado, talla de Estadista. Pero, lamentablemente, Rajoy, Acebes y Zaplana son políticos de partido, no estadistas. En opinión de Pájaro bobo, ese es el agujero negro del PP, el agujero que Rato debe llenar, la carencia que la política española debe suplir para alcanzar la dimensión que el momento exige urgentemente. Dos preguntas ingenuas e intempestivas ¿Cuál será el papel de Rato y quiénes serán los hombres y las mujeres de su equipo? ¿Sabrá inculcar Rato a sus colaboradores y colaboradoras esa visión de Estado?
A decir verdad, a Pájaro bobo no le sorprendió el debate Zapatero-Rajoy. Tampoco lo siguió de cerca, sólo a ratos, incapaz de liberarse de un persistente dejà vu. El debate fue como un combate de boxeo entre dos púgiles que buscan el cuerpo a cuerpo sin ser fajadores ni tener cualidades para ello. A los dos les falta el punch demoledor de un Joe Louis, la intuición pugilística de un Whitetaker y el «instinto asesino» de aquel Rocky Marciano que encandilaba a los cronistas americanos en la época dorada del pugilismo, las mafias y el gangterismo. Lejos, muy lejos de los años veinte y los años cincuenta del siglo veinte, Rajoy busca el cuerpo a cuerpo porque no sabe hacer otra cosa, pero no tiene instinto asesino; nunca lo ha tenido y es de esperar que nunca lo tenga. Zapatero es el púgil con planta y estampa, sonrisa incluida, de estilista. De entrada se gana a la mitad del auditorio. Empieza con un baile, sigue con un amago/escamoteo en forma de promesa y, gracias a su juego de piernas, termina el asalto con otra sonrisa. Ni siquiera se ha despeinado. Pero el condenado miente como una rata. Acumula deuda sobre deuda. Deudas de palabra, deudas de obra, por escrito y con testigos. Y sigue mintiendo. Y sigue negando que ha dicho lo que ha dicho. Una vez, dos veces, veinte veces. A los ojos de Pájaro bobo, lo del tal Zapatero es un caso patológico. Pregunta ingenua e intempestiva: ¿miente Zapatero cuando dice que no miente o no es consciente de que mintió y miente?
El búnker de pladur. Ingo Weber, jefe de medios de comunicación y relaciones exteriores, delante del muro de papel y letra impresa
Pájaro bobo considera que el establishment catalán, constituido en un frente nacional de carácter totalitario y excluyente, ha conseguido conjurar el peligro y ahogar en su ciénaga el último movimiento disidente o, lo que en este caso es igual, el único movimiento democrático existente a día de hoy en Cataluña. Espías, topos, raposos, confidentes y agentes dobles han agitado las aguas y han movido los hilos hasta crear corrientes de opinión/desunión y truncar los sueños de un pequeño grupo de ilusos convencidos de que aún era posible instaurar un régimen democrático en Cataluña. El ciudadano del Partido de los Ciudadanos ya no está desnudo, está embadurnado con barro fenicio. Él se ha mantenido fiel a sus fieles y sus fieles se han mantenido fieles a él. A eso hay que llamarlo lealtad, coherencia o dignidad. Pero, juntos y solos, él y ellos han tenido que hacer frente a una sublevación protagonizada por su ala izquierdista. Socialistas y amigos de socialistas que nunca fueron socialistas. Los sublevados han fracasado por partida doble en su empeño: han perdido y han hecho mucho daño. Es muy posible que, en el fondo, eso fuera lo que buscaban. En ese caso, como en el de Piqué, podría decirse que su fracaso es su triste y miserable victoria. En opinión de Pájaro bobo el gran error (¿intencionado, no intencionado?) del jefe de los sublevados, y de los que lo eligieron para su joint venture, está en no entender que, a pesar e incluso por encima de su nombre, el Partido de los Ciudadanos es un movimiento cívico de origen y desarrollo transversal. Para bien y para mal lleva el sello del vidal-quadrismo. Ahí hay a la vez un campo inmenso para una futura expansión y un valiosísimo recurso para hacer frente a los ataques y las asechanzas de los sedicentes nacionalistas catalanes. Habrá que esperar a ver qué queda después de la refriega. Algunos ya han tomado partido y posición. Pájaro bobo sigue pensando que es muy difícil que de la cabeza de Francesc de Carreras salgan cuatro frases gramatical y conceptualmente coherentes, y mucho más difícil aún una declaración de principios unívoca y leal. El catedrático ni está donde debe ni escribe lo que debe ni dice lo que debe. Mientras tanto, aunque ni desea ni espera un Untergang, Pájaro bobo, impulsado por su espíritu de supervivencia, seguirá atrincherado en su búnker de pladur, entre muros de papel y letra impresa, a cuatro tiros de piedra de la Barceloneta y vora al mar de la Sargantana, tierra y piélago de fenicios. Pregunta ingenua e intempestiva: ¿cuánto tiempo tendrá que esperar para ver cómo un ave alza nuevamente el vuelo con un ramo de olivo en el pico y se mantiene suspendida sobre las aguas de la ciénaga?
España está sometida de manera permanente a la acción de sus diversos terrorismos: terrorismos internos o endógenos y terrorismos externos o exógenos. Los terrorismos internos son formas radicales e ilegales del separatismo, pero cada uno de nuestros terrorismos internos tiene además su ala «democrática», que, en términos formales, trabaja en el marco de nuestra Constitución. Cada ala «democrática» viste su propia camiseta, una camiseta nacionalista, y su objetivo es acabar con España utilizando los medios legales que ésta les propociona. En ese punto el terrorismo interno coincide por convergencia con el terrorismo externo. Con toda razón, Enric Juliana, el Topo del parque del Buen Retiro madrileño, habla hoy en La Vanguardia, órgano de la burguesía, ahora separatista, de Cataluña, de la pinza ETA-Al Qaeda. Pregunta ingenua e intempestiva: ¿cuánto tiempo puede aguantar España esta situación?
Primera pregunta: ¿Pueden depender la unidad y la supervivencia de España del Tribunal Constitucional? Segunda pregunta: ¿Puede estar sometido constantemente el Tribunal Constitucional a las presiones ilegítimas e ilegales de los separatistas catalanes? Tercera pregunta: Pueden estar la unidad y la supervivencia de España en manos de los separatistas catalanes?
Como Cataluña ya tiene representante oficial en Madrid, capital de España, sólo tiene que elevar el rango de la representación. Eso es justamente lo que va a hacer con su casa-casal de París, próxima embajada de la Generalidad en su camino a Bruselas. Dicen que la inauguración está prevista para el otoño. Esperemos que para entonces ni Zapatero ni Moratinos estén donde están sino donde deben estar. Pregunta ingenua e intempestiva: ¿estarían dispuestos Zapatero y Moratinos a asistir a la inauguación de la embajada de Cataluña en París al frente de la delegación española y como una de las delegaciones invitadas?
De acuerdo con las previsiones de Pájaro bobo, el antiguo ministro de Economía ha sido llamado para colaborar en la operación Cambio-recambio («Rato regresa dispuesto a apoyar el proyecto de Rajoy desde la sombra», La Vanguardia, 30-06-2007). Ojo al detalle: desde la sombra. Eso quiere decir que formará parte del cerebro, concretamente de esa parte del cerebro que tiene que ver con la administración del dinero en todas sus variantes. Así, pues, colaborará en la planificación, no coactuará. En cualquier caso, lo más importante de la operación no es el cambio o recambio en sí mismo sino la necesidad ineludible e inaplazable de dejar atrás la política de partidos, con sus continuas disputas, en beneficio de una política de Estado. De eso se trata, pues eso es lo que realmente está en juego. Los responsables de nuestra estrategia han elegido a Rodrigo Rato como estratega en la sombra. Creo que han acertado. España necesita con urgencia estadistas con visión de Estado. Como en el boxeo y el Wrestling: ¡segundos, fuera! Y quien dice segundos dice políticos. Pregunta ingenua e intempestiva: si Rodrigo Rato es un estratega en funciones de director de escena, ¿quiénes serán los actores designados para representar la obra? En cualquier caso esperemos que no sea una pantomima.
El establishment político-económico de Cataluña, arracimado en torno a los independentistas y su proyecto, está castigando con saña al partido de los Ciudadanos. Fuego cruzado: desde fuera y desde dentro; desde los medios de comunicación monopolizados por los separatistas de diferentes pelajes y desde las corrientes de opinión y desunión apostadas dentro como caballos de Troya. Aun así, Pájaro bobo sigue pensando que los separatistas catalanes tienen la guerra perdida: lo que persiguen es injusto y lo que persiguen lo persiguen con medios injustos. Delincuentes unidos en una conjura con visos de omertà. Es posible que con sus malas artes consigan hundir al joven partido, pero la guerra la tienen perdida. Nadie ha conseguido engañar a toda una sociedad durante todo el tiempo. Infames, infames. Pregunta ingenua e intempestiva: ¿se les ha dicho alguna vez a los separatistas del Norte y del Nordeste que nos utilizaron para derrocar una dictadura española, sí española, y luego nos impusieron una dictadura antiespañola? Miserables, miserables.
En opinión de Pájaro bobo, el carallot (botarate) Carod, nervioso por la camisa de fuerza que le han puesto y el más que previsible fracaso del Estatuto, pide que Cataluña se desconecte de España. Ahí puede verse algo así como una declaración de independencia unilateral por vía de los hechos consumados. A los españoles amigos de la unión nos vendría muy bien, pues sería un motivo más que suficiente para cortar por lo sano de una vez por todas. ¿Nos caerá esa breva en la boca?
La táctica de prometer, no cumplir lo prometido y encima negar sistemáticamente la existencia de toda promesa ha hecho de Zapatero un hombre con fama de embustero. Y si tal comportamiento es insostenible tanto desde el punto de vista ético como legal, máxime habida cuenta que en la mayoría de casos existen pruebas documentales escritas y/o grabadas con datos y pormenores imposibles de rebatir, en términos de racionalidad nos da la imagen de alguien cuya falta de escrúpulos corre pareja con su falta de sentido común. ¿Puede alguien presentarse en público cuando todos los que han tratado con él dicen que los ha engañado y que no ha cumplido lo prometido? En cualquier caso, es obligado pensar que ese comportamiento ha dañado gravemente su honorabilidad no sólo como individuo sino también como jefe de Gobierno. Ésa sería una razón de más para obligarle a abandonar el cargo, aunque la principal razón seguirá siendo, en opinión de Pájaro bobo, haber prometido a los etarras vascos y a los separatistas catalanes cosas que no debía prometer sencillamente porque sobrepasaban el ámbito de sus competencias. Ahí, Zapatero ha incurrido en continuos fraudes y delitos legales, por los que a mi modo de ver debería ser destituido y procesado. Las negociaciones políticas del jefe de Gobierno con representantes/integrantes de una banda terrorista con más de mil muertes en su haber constituyen un delito y un atentado contra la democracia, como lo es pactar bilateralmente con grupos separatistas erigidos en falsos partidos políticos democráticos la enajenación de una parte del territorio español, incluidos los derechos de sus ciudadanos. Esos partidos son ilegítimos y deberían ser ilegales, pues se han organizado tras eliminar como votantes a más de la mitad de los ciudadanos de Cataluña. ¿Acaso puede hablarse de democracia cuando el cincuenta y dos por ciento de la población no vota y justamente ese cincuenta y dos por ciento se opone al Estatuto que se le pretende imponer? Si en Vascongadas se ha implantado una dictadura del terror que condena a más de la mitad de la población a sobrevivir en las condiciones fijadas por los terroristas, en Cataluña nos encontramos con una forma de opresión de acuerdo con la cual menos de la mitad de la población copa todos los resortes de poder, incluidas las instituciones de representación política, y condena a la mitad mayoritaria (en la proporción del 52 al 48 por ciento) a vivir en las condiciones fijadas por ella. En opinión de Pájaro bobo, pretender legitimar y legalizar un orden político-social ilegítimo ab origine por fraude manifiesto es delictivo. En consecuencia, todas las elecciones celebradas en Cataluña y Vascongadas son ilegítimas y deberían ser ilegales porque se han celebrado en condiciones que no pueden definirse como democráticas en cuanto que no garantizaban los derechos de todos los ciudadanos en un plano de igualdad. Tres preguntas ingenuas e intempestivas ¿Conseguirán los separatistas vascos y catalanes acabar con España como nación y con su democracia utilizando el rodillo de los hechos consumados? ¿Qué pasará si, en uso de sus derechos, los españoles deciden restablecer la soberanía nacional y la democracia en todo el territorio español? ¿Qué pasará si, en dejación de sus derechos y obligaciones, los españoles no deciden restablecer la soberanía nacional y la democracia en todo el territorio español?
En el programa elaborado conjuntamente por los separatistas catalanes y vascos está previsto que los trabucaires etarras abran fuego y preparen el terreno para las negociaciones políticas. De acuerdo con ese mismo programa, en el norte éstas deben ser llevadas a cabo por hombres como Ibarreche o Jon Imaz. Pájaro bobo recuerda que hace poco Francesc de Carreras, más funámbulo de la cuerda floja y el alambre que catedrático de universidad, elogiaba en vivo y en directo la inteligencia del tal Imaz, y todos sabemos qué significa inteligencia para un separatista catalán disfrazado de ciudadano. Aquí, en la margen izquierda del río de los iberos, ya en su curso bajo, las negociaciones corren a cargo del líder de turno, pues todos ellos, independientemente de la parcela que por razones tácticas ocupen en la arena, están deseando matar al toro español. Incluso ese personaje híbrido y descastado de nombre José/Josep Montilla, servil subalterno servidor de separatistas. La fórmula operativa del programa conjunto de nuestros separatistas fue acuñada hace décadas por Pujol ben Gurión cuando, bajo la apariencia de un desideratum o Wishfulthinking, confesó con perfidia: «Si los vascos abren brecha, nosotros nos colamos detrás». En realidad, el mensaje nítido y más profundo de sus palabras era: «Ellos que vayan abriendo brecha y nosotros nos iremos colando detrás, como siempre». Curiosamente, y contra todo pronóstico, quienes han abierto brecha ahora han sido los fenicios que, capitaneados por el carallot Carod, han presentado una selección nacional de Cataluña urbi et orbe. Evidentemente en este caso la especialidad deportiva no tiene la menor importancia y es más que probable que ni siquiera sus mismos promotores sepan de qué especialidad se trata. El hecho es que la squadra ha sido presentada como selección nacional de Cataluña y que los separatistas vascones se han apresurado a seguir el ejemplo reclamando selecciones nacionales para su nación. Tres preguntas ingenuas e intempestivas ¿Se han enterado el Gobierno de España y en particular su ministerio de Asuntos Exteriores de que una de las tácticas de los separatistas consiste en ir debilitando y erosionando la estructura del Estado, hasta abrir todas las brechas posibles en ella, con el dinero y los demás medios que ese mismo Estado pone en sus manos? ¿Es concebible y admisible que los separatistas se unan para destruir España y los españoles no se unan para defenderla? ¿No es hora de denunciar que tanto la unión de los separatistas como la desunión de los españoles responde a una conjura?
Evidentemente, Pájaro bobo no sabe con qué sobrenombre va a pasar a la historia nuestro actual jefe de Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Aun así, apuesta por uno que tenga que ver con la deslealtad y la carencia de dignidad ética, pues todos los que han tenido la desgracia de tratar con él coinciden en un punto: su absoluta falta de lealtad y escrúpulos a la hora de prometer y cumplir lo prometido. Ahí están para confirmarlo los líderes políticos de la Fenicia de Poniente y los representantes de los trabucaires etarras. Y, entre unos y otros, decenas de carpetovetones de todas las tendencias. Los últimos en llamar a la puerta han sido los representantes del Liderazgo Islámico Mundial, que le han reclamado una pequeña parte del contenido práctico de su Alianza de Civilizaciones; concretamente, la recuperación de la «memoria histórica andalusí». Si es malo no cumplir lo prometido, peor aún es prometer cosas que no deben prometerse por la sencilla razón de que no pueden cumplirse. Pájaro bobo opina que Rodríguez Zapatero corre el riesgo de morir apedreado por sus acreedores. Pregunta ingenua e intempestiva: ¿no son muchas de las promesas de Zapatero auténticas estafas?
Hoy, 20 de junio, César Alonso de los Ríos, residente en el corazón de la meseta castellana que es a su vez corazón de España, dice en ABC, primero, que la clase obrera ha muerto y, segundo, que hay dos Españas. Primera observación. En opinión de Pájaro bobo, la clase obrera se ha extinguido, como se extinguieron los grandes saurios, como se extinguirán el conejo, el lince y el lobo ibéricos, como se extinguirán los patriotas. Una España sin españoles tiene que ser, necesariamente, una España sin patriotas españoles. (En el año 2045 fue visto en la sierra de Gredos el último ejemplar de lobo ibérico, del periódico digital España virtual, 20 de junio de 2050). Segunda observación. En opinión de Pájaro bobo, la España de las dos Españas es un concepto vinculado a la República. Entonces había efectivamente una España republicana y una España antirrepublicana. Con la Transición, llamada vilmente democrática, se dio paso a la España de las tres Españas: la de derechas, capitaneada por el Partido Popular, la de izquierdas, jaleada por el sedicente Partido Socialista Obrero Español, y la de los separatistas, que aglutina fuerzas heterogéneas, reducidas en número pero codiciosas e influyentes, empeñadas en violar y volar la unidad de España como realidad histórico-política. Y ahí estamos. De momento, la España de los separatistas parece que va imponiéndose gracias a la ayuda de fuerzas ocultas y a la traición del gobierno, un gobierno nominalmente de izquierdas. Habrá que esperar un milagro, o una cadena de milagros, para que no ocurra lo peor. Mientras tanto, Pájaro bobo recuerda unos versos, bastante flojillos por cierto, de Lope de Vega que aprendió en la escuela. La composición habla de un loco que cree ser la Santísima Trinidad y que por eso, cuando le preguntan por qué rompe tan a prisa la ropa que lleva puesta, contesta: ¿Cómo durar puede ser en mí vestido ninguno si el vestido es sólo uno y somos tres a romper?
Lamentablemente abundan los ejemplos que ponen de manifiesto las intenciones a corto, medio y largo plazo de los separatistas catalanes. A estas alturas nadie puede llamarse a engaño. Ni siquiera esa figura cínica y carente de conciencia ética que responde al nombre de José Luis Rodríguez Zapatero. Los viajes del carallot (botarate) Carod abriendo embajadas catalanas a lo largo y ancho del mundo, organizando numeritos como los de Yakutsk (Yakutia) y Frankfurt (Alemania), todo ello con dinero español. En realidad, el dinero español sirve no sólo para financiar la destrucción de España sino incluso para impedir que los niños españoles aprendan español y para penalizar a los españoles, niños o adultos, que quieran hablar su lengua materna en Cataluña. Imagino que el tal Zapatero estará preocupado, por las razones que fuere, pero preocupado, muy preocupado. Por ahí no puede seguir. Preocupados, muy preocupados deben de estar también los miembros del Tribunal Constitucional (al menos, la mitad). Además de inconstitucional, el Estatuto catalán es una declaración de independencia. Repito: declaración de independencia financiada con el dinero español entregado ignominiosamente a los separatistas por el gobierno de Rodríguez Zapatero. Incomprensible. Inadmisible. Imperdonable. A Pájaro bobo le resulta igualmente incomprensible que el diario ABC envíe al separatista Valentí Puig a hacer una entrevista al separatista Pujol precisamente en su feudo. Pero también le resultó incomprensible que la dirección de ese mismo periódico les entregara la separata Cataluña, y ahí está para todo el que quiera verlo. El ABC de Cataluña es miniperiódico separatista. Y el caso es que ahora, esos mismos separatas van a por la cabecera y la dirección del periódico madrileño y español de toda la vida. Llevan años trabajando, trajinando, intrigando e invirtiendo.O, por mejor decir, comprando y vendiendo. Pregunta ingenua e intempestiva: ¿se atreverán el gobierno de Zapatero y el Tribunal Constitucional a dar vía libre al Estatuto catalán?
Ayer, domingo, 17 de junio, la portada de La Vanguardia, siempre separatista, oportunista y pesetera, se engalanó con una escena de nuestra fiesta nacional; en pago por el gesto, el ABC de Valentí Puig diseñó, también ayer, un numerito catalanoseparatista con metralla en cantiduvi. Al parecer, se trata de preparar el terreno de la España plural para una victoria del PP ayudado por los divergentes de Convergencia y desUnión. O, más bien, al revés. En cualquier caso, divergentes y desunionistas tendrán mando en plaza y derecho absoluto a meter cuchara en Madrid, en el Gobierno y donde se les antoje. En cambio, los de Madrid deberán respetar los derechos nacionales de Cataluña. Como de costumbre, sólo que cada vez con menos a un lado y cada vez con más al otro. En el ABC de hoy, lunes 18, alguien con título de catedrático, habla de un decálogo contra la abstención. A Pájaro bobo se le antoja que el decálogo debe ser en principio a favor de la participación. En cualquier caso, él entiende que para que pueda pedirse participación ciudadana las elecciones tienen que ser democráticas y para que las elecciones sean democráticas tiene que haber democracia en todo el territorio nacional y para que haya democracia en todo el territorio nacional el gobierno debe ejercer su soberanía sobre la totalidad de ese territorio nacional. Pregunta ingenua e intempestiva: ¿hay soberanía nacional, democracia y elecciones democráticas en Vascongadas y Cataluña? Naturalmente, los separatistas, que son los que hacen trampas y mienten, dicen que sí.